viernes, 6 de mayo de 2016

El sitio de mi recreo

"Olvida tus raíces y olvidarás quien eres" (no sé de quien es)
EL SITIO DE MI RECREO
Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos;
donde se creó la primera luz,
germinó la semilla del cielo azul,
volveré a ese lugar
donde nací.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Viento que en su murmullo parece hablar
mueve el mundo y con gracia la ves bailar,
y con él el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernal
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta
ser uno más.
De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.
Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
allí donde me recreo.

 Mucho se ha especulado sobre el significado de esta canción. El sitio de mi recreo es ese momento mágico que le pertenece a cada uno y a nadie más, cuando de repente, leyendo un párrafo o un verso, o escuchando  las palabras adquieren mil significados diferentes que explican tu vida.
Para mí esta canción... es volver al lugar dónde nací....dónde efectivamente pueden divisarse infinitos campos incluso con los ojos cerrados. 
Madrigal de las Altas Torres es el sitio de mi recreo, sin duda. La palabras me recuerdan a ellos. Sol y espiga  a mi padre; las manos en mi pelo, a mi madre. Aunque ya nada es igual. Y volver allí sin ellos te encoge el alma (y eso que ellos están....no puedo ni quiero imaginar lo que será cuando ya no sea así).
Antonio Vega no tenía ni idea cuando escribió aquello que lo hizo para mí. Silencio, brisa y cordura dan aliento a mi locura. La inocencia de esa infancia en la que nos sentíamos protegidos. Yo doblemente, por mis padres y por mis hermanos mayores. Ahora vuelvo buscando esa protección y cada vez es más, y más difícil encontrarla.
Pongo unas fotos de mi pueblo con el permiso  de los autores para compartirlas. Si las pongo es porque me parecen preciosas, casi tanto como mi maravilloso pueblo.     

                                 












Bueno pues a disfrutar el finde.... cómo os pido y deseo cada viernes.




martes, 3 de mayo de 2016

Quizás el lugar de la escapada sí importaba.....

"El éxito consiste en confiar en ti, no depender de nadie y tener en mente que no hay nada imposible" (Donald Trump)


El fin de semana pasado estuve en un lugar que me sorprendió gratamente. Previamente había comentado que el lugar en esta ocasión me era indiferente. Un poco por hacer notar que para mí lo verdaderamente importante de esta escapada era la compañía, y otro poco porque me apetecía mucho salir de la rutina. y me era indiferente irme a la vuelta de la esquina o hacerme 500 kms de un tirón.

Estas escapadas para mí son cada vez más la hora del reloj estropeado de Giovanni Papini "El viejo reloj parado a las 7 " que os comentaba en aquella otra entrada....momentos infinitos que te hacen ver lo que es verdaderamente el éxito. Que te hacen pararte por un instante en la vida que llevas. Observarte desde arriba. Y darte cuenta , cuando no haces nada salvo disfrutar, de cuántas cosas eres capaz de hacer en el día a día.

Y resulta que el lugar resultó ser una sorpresa... una villa medieval de las que tanto me gustan .....



Un cañón espectacular al que pude acceder sin problema, para que luego me digan que no estoy en forma

Un precioso paraje natural con unos saltos de agua que quitan el sentido
 
 
 
Y todo esto sin importarme en absoluto el lugar al que iba.
Eso sí ya cuando disfruté como una adolescente fue cuando me dijeron que había un castillo en las inmediaciones (de no tan fácil acceso) donde habían decidido rodar el equipo de juego de tronos... ahí ya........ me entusiasmé (ya sabéis que lo hago enseguida) y cuando lo ví.... me resultó uno de los lugares más bonitos que había visitado en mucho tiempo.
 
 
Cuánto he disfrutado!!!!!!!
 
De vuelta ya a la tierra en la que vivo, me doy cuenta de nuevo de lo afortunada que soy.....
Y como decía aquel sobre el éxito.... quizás no lo estoy haciendo mal del todo. Aunque si algo tengo claro es lo mucho que me queda por aprender.
A POR LA SEMANA.. A VER QUIENES VAN A LA FINAL DE LA CHAMPIONS Y QUE SIGAMOS EN CONTACTO.(Eso para mí, también es éxito)



 

viernes, 8 de abril de 2016

La Fuentona..... entre sus aguas cristalinas sólo puede haber verdad.

"No hay nada como volver  a un lugar que no ha cambiado para darte cuenta de cuanto has cambiado tú" ( Nelson Mandela)


Es increíble como se pueden resumir  distintas etapas de tu vida con la memoria fotográfica de determinadas visitas que hicimos a un mismo lugar. En mi caso os voy a hablar de” La Fuentona.”
 

La Fuentona es un lugar emblemático en Soria. Para algunos (los menos- mi amigo Antonio, por ej.  dice que no le gusta nada-.) es un lugar oscuro y tenebroso, supongo que por el misterio que envuelven sus aguas. Para otros (entre los que me encuentro) es un lugar lleno de magia, de color esmeralda .Luminoso y enigmático al mismo tiempo.



 

La primera vez que fui, me llevaron Chente y Maria. Me pareció asombroso. Aún tengo esa capacidad de asombro, afortunadamente.  Pero en aquel momento, con mis 27 años era la chica más feliz sobre la faz de la tierra. Nos comentaron que había muerto gente ahí abajo, el misterio hizo acto de presencia con una luz impresionante. Como tantos días en Soria!!.
Recuerdo como me sorprendieron  sus aguas turquesa y la profundidad de las mismas.
Posteriormente, cuando venían familiares  y amigos los llevábamos a visitarlo previo paso por Calatañazor.  Pueblo  medieval que me sigue atrapando cada vez que me acerco.


 
 
Otra visita  tuvo lugar con mi incondicional Ana y su maravillosa familia. Reímos e hice fotos para una de mis primeras presentaciones. En esa ocasión descubrí todo su espectacular entorno. La cascada no traía agua. Pero el lugar, me envolvió para siempre. En aquel momento era la madre de familia más feliz del mundo mundial (junto con Ana, ambas irradiábamos felicidad ese día.). Sol, calor, risas, tortilla de patatas, Dana que se pierde… Dani que corre…. Manel detrás…. Las niñas encantadas de la vida…..
La presentación trataba sobre una oruga… que sola atravesaba montañas y cientos de obstáculos, la pobre. Mientras los demás animalitos del bosque no apostaban por ella, ella sin embargo no cesó en el empeño y se fue en busca de sus sueños para finalmente alcanzarlos convirtiéndose en mariposa.
Otro día en junio del 2012, fui con mi familia. En aquel momento me sentía morir. Pero ni siquiera era capaz de imaginar lo que se me venía encima. Él decía sentirse relajado (se había quitado un muerto de encima, ahora lo entiendo). Yo aún tenía esperanzas. Debí adivinar lo que pasaba, cuando en el restaurante del lugar pidió una tarjeta y preguntó si hacían asados. Pero a quien vas a traer,  dije????  Qué imbécil soy!!!.  Desde luego no hay más ciego que el que no quiere ver.
La siguiente vez que fui, la cascada venía a tope. Supongo que era directamente proporcional a las lágrimas que echaba por aquel entonces. Fui con Belén, su hija y mis hijos.
Independiente, sola, comprobé que no solo soy capaz de ir a cualquier sitio, sino que puedo llevar a más personas. (aunque a veces los pierda y nos riamos a carcajadas por hacerlo)
Tengo algunas fotos de ese día….era invierno pero no hacía demasiado frío. Sonreía… pero la tristeza que tenía en mi alma se ve en las fotos.  Mi transparencia es exactamente igual que la de esas aguas, muy a mi pesar.
He vuelto más veces…otra visita que recuerdo con gran cariño fue la que hicimos no hace mucho,  con mis amigos del grupo de ruta. Los niños se lo pasaron en grande y desde luego no disfrutaron más que yo. Incluso treparon por paredes rectas, Ricardo los sujetaba con una cuerda desde arriba. Me lo pasé genial ese día, como siempre que estoy con ellos.  La buena gente te hace sentir así.
Tengo fotos de casi todas esas visitas. Pero no las necesito. Las guardo en mi memoria, al igual que recuerdo exactamente cómo me sentía en cada uno de esos momentos.
 
El fin de semana pasado estuve de nuevo. Cómo me gustó volver!!!!!  La cascada traía agua en contra de lo que nos habían dicho. Y fue fantástico estar allí otra vez, pero si lo fue, se debió a la compañía, esta vez el lugar tenía poco que ver.  Había luz y lo que es más importante, caminos por explorar de cuya existencia no me había percatado.
 
La vida sigue, la ilusión vuelve a aparecer… a veces de modo intermitente como el agua en la cascada de la Fuentona.  Quizás se deba a la madurez que va unida irremediablemente a la prudencia.
Otras  veces esa ilusión aparece con una gran firmeza y profundidad como las aguas de su laguna.
Pues  la vida sigue…. afortunadamente.
OS DESEO UN FANTÁSTICO FIN DE SEMANA, el mío se prevé divertido y especial.
 

 

 

 

 

 

martes, 22 de marzo de 2016

Momentos infinitos, instantes eternos.

"Qué poco rato dura la vida eterna por el túnel de tus piernas" Joaquín Sabina



Un cuento... no muy largo..... y algo cambiado con mi toque.


 Giovanni Papini-El viejo reloj parado a las 7 (cuento).
"En una de las paredes de mi cuarto hay colgado un hermoso reloj antiguo que ya no funciona. Sus manecillas, detenidas desde casi siempre, señalan  la misma hora: las siete en punto. 

Casi siempre, el reloj es sólo un inútil adorno sobre una vacía pared. Sin embargo, hay dos momentos en el día, dos fugaces instantes, en que el viejo reloj parece resurgir de sus cenizas como un ave fénix. 

Cuando todos los relojes de la ciudad, en sus enloquecidos andares hacen sonar siete veces su repetido canto, el viejo reloj de mi habitación parece cobrar vida. Dos veces al día, por la mañana y por la noche, el reloj se siente en completa armonía con el resto del mundo. 

Si alguien mirara el reloj solamente en esos dos momentos, diría que funciona a la perfección... Pero, pasado ese instante, cuando los demás relojes callan su canto y las manecillas continúan su monótono camino, mi viejo reloj pierde su paso y permanece fiel a aquella hora que una vez detuvo su andar.


Y yo amo ese reloj. Y cuanto más hablo de él, más lo amo, porque cada vez siento que me parezco más a él. 

También yo estoy detenida en un tiempo. También yo me siento clavada e inmóvil. También yo soy, de alguna manera, un adorno inútil en una pared vacía. 

Pero disfruto también de fugaces momentos en que, misteriosamente, llega mi hora.
Durante ese tiempo siento que estoy viva. Todo está claro y el mundo se vuelve maravilloso. Puedo crear, soñar, volar, decir y sentir más cosas en esos instantes que en todo el resto del tiempo. 

Estas conjunciones armónicas se dan y se repiten una y otra vez, como una secuencia inexorable.
La primera vez que lo sentí, traté de aferrarme a ese instante creyendo que podría hacerlo durar para siempre. Pero no fue así. Como mi amigo el reloj, también se me escapa el tiempo de los demás. 

Pasados esos momentos, los demás relojes, que anidan en otros hombres, continúan su giro, y yo vuelvo a mi rutinaria muerte estática, a mi trabajo, a mis charlas de café, a mi  andar, que acostumbro a llamar vida. 

Pero sé que la vida es otra cosa. 


Yo sé que la vida, la de verdad, es la suma de aquellos momentos que, aunque fugaces, nos permiten percibir la sintonía del universo (mis momentos infinitos, como os he dicho otras veces)

Casi todo el mundo, pobre iluso, cree que vive. 

Solo hay momentos de plenitud, y aquellos que no lo sepan e insistan en querer vivir para siempre, quedarán condenados al mundo del gris y repetitivo andar de la cotidianidad.
Por eso te amo reloj. Porque somos la misma cosa tú y yo."





Bueno.. próxima a vivir mi nuevo momento infinito, os deseo lo mejor para estos días. Yo, una escapada genial... de esas que me encantan rodeada de la mejor gente....  además visita  a mi maravilloso pueblo y a mis queridos padres a Salamanca donde aprovecharé a ver a unos amigos desde la adolescencia y a dar una vuelta por esa preciosa ciudad....... disfrutaré mi instante eterno. Tengo 7 días......uffff qué ganas.!!!!!!!

FELIZ SEMANA SANTA A TODOS.

 
 
 

jueves, 18 de febrero de 2016

Hay que quererse primero a uno mismo

"Si no te amas a ti mismo, no será fácil quererte. El amor saludable empieza por casa"(Walter Riso)

Ahora que está tan de moda esto de la autoestima alta.... me ha encantado leer al gran Sabina el otro día. Nos venía a decir que él no está nada de acuerdo con esto. Que desde luego la mayoría de los gilipollas tienen su autoestima altísima. Me ha hecho reír, además estoy muy de acuerdo.


Está claro que tenemos que querernos..... que si no te quieres tú...difícil es que te quieran. Pero alguna vez he "discutido" con alguien sobre el tema. No creo que quererte tú, sea bueno cuando te priorizas por encima de todo. Pisando a los demás en busca de tu propia felicidad. Haciendo daño, "porque es mucho más importante pensar en uno mismo y al fin y al cabo son daños colaterales que conllevan tu propia felicidad". Creo que es similar a lo que os decía el otro día sobre el perdón. Son frases hechas que quedan muy bien.
 Yo creo quererme mucho, pero quiero más a mis hijos. Yo creo quererme mucho, pero si un amigo me necesita, dejaré de hacer lo que me hace feliz, para estar con él, porque eso quizás le ayude a esa persona a ser más feliz, y mi felicidad no es tan importante, de hecho lo más probable es que aumentara al dejarla relegada.
Y desde luego, no creo  tener capacidad de felicidad "propia" si con ello sé que hay alguien sufriendo. No podría. De esto estoy segura.

A veces me he querido poco. No puedo culpar de eso a nadie porque permití ser machacada. No obstante,  si hoy me siento con una autoestima más alta es porque me ha encantado que alguien muy muy alto, muy muy guapo y muy muy inteligente haya dicho esto de mí.

Grego es
La levadura en el pan, el azafrán en la paella, la cometa en la playa, el relámpago en la tormenta, el faro en el mar, el gol en el partido, el regalo en el cumple, la gaviota en el acantilado, el arcoíris entre la lluvia,el agua en verano, el verde en el desierto, la pisada en la luna, la iguana en la roca, la cascada en el río, la pluma en la cosquilla, la croqueta en el menú infantil, el escote en la reunión, la trucha en el arroyo, el níscalo bajo el pino, la cruz en la cumbre, la meta en la carrera, la sal en el huevo frito, el pan en la salsa, el camisón en la fantasía, el beso en el despertar, el gemido en el sexo, la palabra en la distancia, el corte al grosero, el pelo en el viento, el águila en la cumbre, la mano bajo la manta, las dos cucharas en el postre, la regañina merecida, el piropo generoso.
Eres tantas cosas que al final eres solo una TÚ.

La aureola en la luna, el periódico del domingo, la moneda de chocolate, la autopista con el depósito lleno. La sombrilla en primera fila de playa. La ganga en el mercadillo. El libro en vacaciones. Las castañas asadas en días de frío. El olor a lluvia. El pelo recién lavado....estrenar calcetines...........

Llamadme débil de espíritu si queréis, creo que lo soy en realidad. Pero me ha encantado que me regalen el oído. Y aunque esas teorías tan de moda digan que no debe depender de nadie que tú seas feliz..... la verdad es que afortunadamente, tengo gente que me ayuda.

QUE TENGÁIS UN FABULOSO FIN DE SEMANA. Yo desde luego.... pienso disfrutar cada segundo.

jueves, 11 de febrero de 2016

Déjame que te cuente.

"Si con todo lo que tienes no eres feliz, con todo lo que te falta tampoco" (anónimo)

Estoy leyendo un libro de Bucay, titulado "Déjame que te cuente", os pongo uno de los cuentos que he leído.
 
                                                              El círculo del 99

Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente, que como todo sirviente de rey triste, era muy feliz.
Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertar al rey contando y tarareando alegres canciones de juglares. Una gran sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre. Un día, el rey lo mandó a llamar.
—Paje –le dijo—
—¿Cuál es el secreto de tu alegría?
—No hay ningún secreto, Alteza.
—No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.
—No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.
—¿Por qué estás siempre alegre y feliz? ¿Eh? ¿Por qué?
—Majestad, no tengo razones para estar triste. Su alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos, ¿cómo no estar feliz?—Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar – dijo el rey—.
Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.
—Pero, Majestad, no hay secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo esté ocultando…
—Vete, ¡vete antes de que llame al verdugo!
El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación.
El rey estaba como loco. No consiguió explicarse cómo el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos.
Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana.
—¿Por qué él es feliz?
—Ah, Majestad, lo que sucede es que él está fuera del círculo.
—¿Fuera del círculo?
—Así es.
—¿Y eso es lo que lo hace feliz?
—No, Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.
—A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.
—Así es.
—Y él no está.
—Así es.
—¿Y cómo salió?
—¡Nunca entró!
¿Qué círculo es ese?
—El círculo del 99.
—Verdaderamente, no te entiendo nada.
—La única manera para que entendieras, sería mostrártelo en los hechos.
—¿Cómo?
—Haciendo entrar a tu paje en el círculo.
—Eso, obliguémoslo a entrar.
—No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.
—Entonces habrá que engañarlo.
—No hace falta, Su Majestad. Si le damos la oportunidad,
él entrará solito, solito..—¿Pero él no se dará cuenta de que eso es suinfelicidad?
—Sí, se dará cuenta.
—Entonces no entrará.
—No lo podrá evitar.
—¿Dices que él se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos entrará en él y no podrá salir?
—Tal cual. Majestad, ¿estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del
círculo?
—Sí.
—Bien, esta noche te pasaré a buscar. Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. ¡99!
—¿Qué más? ¿Llevo guardias por si acaso?
—Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.
—Hasta la noche.
*Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje. Allí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarró la bolsa y le pinchó un papel que decía:
ESTE TESORO ES TUYO. ES EL PREMIO POR SER UN BUEN HOMBRE.
DISFRÚTALO Y NO CUENTES A NADIE CÓMO LO ENCONTRASTE
Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeó y volvió a esconderse.
Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas matas lo que sucedía.
El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, apretó la bolsa contra el pecho, miró hacia todos lados y entró en su casa..Desde afuera escucharon la tranca de la puerta, y se arrimaron a la ventana para ver la escena.
El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado sólo la vela. Se había sentado y había vaciado el contenido en la mesa.
Sus ojos no podían creer lo que veían.
¡Era una montaña de monedas de oro!
Él, que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas para él.
El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacía brillar la luz de la vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacía pilas de monedas.
Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas:
Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis… y mientras sumaba 10, 20, 30, 40, 50, 60… Hasta que formó la última pila: 9 monedas!
Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más. Luego el piso y finalmente la bolsa.
“No puede ser”, pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.
—Me robaron –gritó— me robaron, malditos!
Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vació sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba.
Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro “sólo 99”.
“99 monedas. Es mucho dinero”, pensó. Pero me falta una moneda.
Noventa y nueve no es un número completo –pensaba—. Cien es un número completo pero noventa y nueve, no.
El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus, por el que asomaban sus dientes…
El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña. Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos.
¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?
Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta.
Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla
Después quizás no necesitara trabajar más.
Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar.
Con cien monedas un hombre es rico.
Con cien monedas se puede vivir tranquilo.
Sacó el cálculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario.
“Doce años es mucho tiempo”, pensó.
Quizás pudiera pedirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo. Y él mismo, después de todo, él terminaba su tarea en palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello.
Sacó las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero.
¡Era demasiado tiempo!
Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comida todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender…
Vender…
Vender…
Estaba haciendo calor. ¿Para qué tanta ropa de invierno?
¿Para qué más de un par de zapatos?
Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.
El rey y el sabio, volvieron al palacio.
El paje había entrado en el círculo del 99…
…Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche.
Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando y de pocas pulgas..—¿Qué te pasa? –preguntó el rey de buen modo.
—Nada me pasa, nada me pasa.
—Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.
—Hago mi trabajo, ¿no? ¿Qué querría su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?
No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente.
No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humor.



—Y hoy , me acordaba de ese cuento del rey y el sirviente. Cuando visité el Palacio Real el fin de semana pasado lo vi claro. Llevaba mucho tiempo queriendo ir a visitarlo y aunque eso no era precisamente la moneda que me faltaba para llegar a las 100, me di cuenta de lo feliz que era en ese momento.... creo que se me refleja en la cara.
Hemos sido educados en esta estúpida ideología: Siempre nos falta algo para estar completos, y sólo completos se puede gozar de lo que se tiene.
Por lo tanto, nos enseñaron, la felicidad deberá esperar a completar lo que falta…
Y como siempre nos falta algo, la idea retoma el comienzo y nunca se puede gozar de la vida…
Pero que pasaría si la iluminación llegara a nuestras vidas y nos diéramos cuenta, así, de golpe que nuestras 99 monedas son el cien por cien del tesoro, que no nos falta nada, que nadie se quedó con lo nuestro, que nada tiene de más redondo cien que noventa y nueve que ésta es sólo una trampa, una zanahoria puesta frente a nosotros para que seamos estúpidos, para que estemos, cansados, malhumorados, infelices o resignados.
Una trampa para que nunca dejemos de esforzarnos y que todo siga igual…
…eternamente igual!….Cuántas cosas cambiarían si pudiésemos disfrutar de nuestros tesoros tal como están.
—Pero ten cuidado amigo,  reconocer en 99 un tesoro no quiere decir abandonar los objetivos. No quiere decir conformarse con cualquier cosa.
Porque aceptar es una cosa y resignarse es otra.
Pero eso es parte de otro cuento.
 
QUE TENGÁIS UN FANTÁSTICO FIN DE SEMANA.

lunes, 11 de enero de 2016

Y a veces la realidad, supera la ficción.

"El viaje hacia nuestro destino comienza con un sueño"

 
 
Y claro, puesta a imaginar....

Quiero que sea alto, altísimo a ser posible, para poder llevar mis preciosas sandalias sin que yo le saque medio cuerpo. Y poder ponerme de puntillas para besarle. Y que con su camisa tape todo mi cuerpo, cuando me la ponga sin nada debajo para seducirle.
Quiero que sea muy inteligente, la inteligencia de siempre y la emocional.... que de ésta última estoy yo un poco falta...(y de la otra cada vez más)
Quiero que me haga rabiar de manera sana...que saque la fierecilla indomable que llevo dentro. Eso me hace mantener despierta.... a la expectativa......con las uñas afiladas....aunque nunca arañe.
Quero que me enseñe, aprender con él....que escuchándole se me quede la boca abierta. Y mis ojos brillen chispeantes como los de una niña curiosa.
Quiero que valore mi persona, mis cualidades y que piense que encontrarme ha sido una de las mejores cosas que le ha pasado en mucho tiempo.
Quiero que además no tenga ninguna duda respecto a lo anterior.
Quiero que me haga vibrar, en la cama y fuera de ella. Que viendo un atardecer en el campo o una obra de teatro en la ciudad, piense que estar a mi lado es todo un regalo.
Quiero que sea una gran persona. Que tenga valores en los que yo me reconozca. Y que los demuestre (honestidad, lealtad, fidelidad, serían algunos de ellos.)
Quiero que me hable, comparta sus miedos, sus debilidades. Que cuente conmigo y que se entregue en cuerpo y alma. Que se deje querer. Y que cuando le haga disfrutar sea capaz de dejarse llevar al cielo y me lo diga.
Quiero que sea la persona que me acompañe a cumplir mi sueño, que no es otro que ir acompañada a New York, un puente de diciembre, un año cualquiera.
Me es indiferente su profesión y su poder adquisitivo. No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita. Me basta con que me lleve a cenar y paguemos a medias. (siempre que no sea un restaurante de esos de alto standing en cuyo caso sería yo quien no pudiera pagar la mitad). Que podamos hacer alguna escapada de esas de finde...a una casa rural con chimenea, y que nos dé igual el sitio.
Y teniendo tú todas esas cualidades, está claro que no puedes ser sino producto de mi imaginación.
 
 
 
 
 
 
 
 
 
En fin.....que ya veremos........si es mi imaginación o resulta que existes......todo necesita su tiempo.