"Allí donde hay alguien a quien se quiere muchísimo y donde hay alguien que nos quiere de veras, ese sí que es el lugar más bonito del mundo”.
miércoles, 14 de agosto de 2024
El lugar más bonito del mundo : Hay lugares dónde uno se queda y lugares que se quedan en uno.
lunes, 22 de julio de 2024
"Un buen día no es aquel en el que todo sale bien, sino el que te deja un instante hermoso para recordar"
Una nueva rosa amarilla, tus "buenas noches niña, ten bonitos sueños". Nuestro entusiasmo previo, por las vacaciones en Fuerteventura. Kiara, que se te pone encima mientras ves una película. Ir de nuevo de la mano por el Norte, contigo. Sonreir mientras hablamos por teléfono y que tu interlocutor lo note. Tu mensaje para preguntarme como sigo después de este COVID persistente, que no acaba nunca. Estos pendientes preciosos porque te has acordado de mí en esta dura distancia. Admirar las estrellas desde tu ventana.
Son pequeñas cosas o quizás muy grandes. Todo depende de cómo o con qué lo compares.
Según parece esa percepción que tengo cuando llego a una isla no muy agradable, de agobio por sentirse rodeada por el fin por todas partes, es algo que pasa a más de uno y no sólo a mí.
Pero esta vez, en esta isla, las impresiones que he vivido han tapado cualquier síndrome que hiciera minusvalorar el disfrute.
Mi hijo llegó a decir estando allí "aún no me he ido y ya sé que quiero volver". O mi hija que es el "top"de nuestras vacaciones cuando para ella llegar los tres juntos a la plaza del Obradoiro lo catalogó como insuperable.
Supongo que como suelo decir, a veces no es tanto el "dónde" como el "con quien". Esta vez el destino ha sido una isla salvaje, desértica, bordeada por las aguas más turquesas que vi nunca.
Cuando llegamos el primer día a las dunas de Corralejo, creímos perdernos en un mar infinito de finas arenas blancas. Sorprendidos por la mar del otro lado de ese color turquesa que mencionaba, que quita el sentido, fue nuestro comienzo de esta aventura.
¿Lo mejor de esta escapada? Todo. Sus risas cómplices. La comida. Dormir hasta hartarme que si hay Dios, tenia que saber la falta que me hacía. Los paisajes increíbles de una isla salvaje que me ha sorprendido increíblemente. Por mucho que una amiga me pusiera muy bien en antecedentes, hasta que no lo ves con tus propios ojos no eres consciente. Está claro que hay magia en ese lugar. Algo allí te atrapa. Quizás sea la paz que da, la que se respira allí. Que te inunda con esa brisa de temperatura perfecta.
Amaneceres inolvidables , para mí por la luz y las gamas de colores, en contraste con esa negrura lo que hace ya unos cuantos miles de años fue lava incandescente..jpg)
Para ellos el croissant gigante con chocolate, recién hecho que nos esperaba en la cafetería justo de enfrente.
Gracias también a Rocío por sus recomendaciones y ser la primera que me hizo sentir la magia de este lugar.
Vivamos en paz e intentando ser mejores. Es lo único que se me ocurre después de una experencia así.
miércoles, 17 de abril de 2024
La comunicación es una ventana de oportunidades.
viernes, 29 de diciembre de 2023
Paseando por las nubes
Al final, no son los años en nuestra vida lo que cuenta, sino la vida en nuestros años (Abraham Lincoln)
domingo, 5 de noviembre de 2023
Hay que atravesar el desierto para encontrar el oasis.
"En medio del desierto de la soledad, ahí , es dónde me encontré a mí mismo"
Todos sabemos que viajar es una experiencia verdaderamente enriquecedora y valiosa por varias razones. En primer lugar, viajar nos brinda la oportunidad de explorar y descubrir la belleza y la diversidad del mundo que nos rodea. Cada destino ofrece paisajes únicos, culturas fascinantes y tradiciones que nos permiten apreciar la riqueza de la humanidad.
Además, viajar nos ayuda a ampliar nuestros horizontes y a romper con la rutina diaria. Al salir de nuestra zona de confort, enfrentamos nuevos desafíos y aprendemos a adaptarnos a situaciones diversas, lo que fortalece nuestra capacidad de resiliencia y creatividad. Esta exposición a lo desconocido también nos permite comprender mejor a otras personas y sus perspectivas, fomentando la empatía y la comprensión intercultural.
El viaje también promueve el crecimiento personal. Al superar obstáculos y tomar decisiones en un entorno desconocido, desarrollamos habilidades de resolución de problemas y toma de decisiones. Aprendemos a ser más independientes y a confiar en nosotros mismos.
Por último, el viaje nos brinda la oportunidad de crear recuerdos invaluables. Los momentos compartidos con seres queridos y las experiencias únicas vividas durante un viaje se convierten en historias que atesoraremos para toda la vida. Estos recuerdos enriquecen nuestras vidas y nos llenan de gratitud.
En resumen, viajar es importante porque nos brinda la oportunidad de explorar, aprender, crecer y crear recuerdos inolvidables, lo que enriquece nuestras vidas de manera inigualable.
Los cielos de Marruecos son absolutamente increíbles. No es un mito. Ahora dedicándome un ratito a la pausa, a recopilar las fotos, vuelvo a vivir, esta vez ya en estado de sosiego mi último viaje que ha sido verdaderamente alucinante. Sobre todo en lo emocional que es en lo que me gusta vivir. A nivel personal ha supuesto tanto que soy incapaz de describirlo. Hay varias maneras de salir de tu ostracismo, y una de ellas es sin duda alguna, viajar. También te ayuda a salir de tus prejuicios. Marruecos está lleno de gentes buenas.Gentes pobres y generosas. Gentes amables, que solo quieren sacar adelante a sus hijos como nosotros a los nuestros. Como nuestro conductor, que para en un puesto de esos de carne en la calle para llevar a sus hijos el día de vuelta.
Había un sentimiento de continuas contradicciones durante todo el viaje. Tú en situación de poder ¿frente a qué?. En la picaresca del Zoco, ganan ellos, sin duda. Son supervivientes . Pero sonríen más que nosotros. Eso es evidente. Las mujeres, que se suponen reprimidas, sonríen mucho más que las europeas. Las que nos han puesto el desayuno, os aseguro que regalaban paz con las tortitas. Todas. Yo, desde luego, no las veía frustradas, ni reprimidas, ni infelices, ni saturadas, ni estresadas. O quizás sean buenas actrices por aquello de que el cine es uno de los inputs del producto interior bruto de Marruecos (yo no tenía ni idea). Pero creo que no actuaban en absoluto.
Ha sido un viaje también a nivel personal de emociones intensas, inquietantes, algunas dolorosas y otras absolutamente maravillosas. Al final va a ser cierto eso de que a veces tienes que perderte para encontrarte a ti mismo. Yo lo he hecho en el desierto del Sáhara.
Así que como decía anteriormente, lo que me invade ahora mismo es un gran sentimiento de GRATITUD. Gratitud hacia María quien nos ha acompañado desde el principio de este maravilloso viaje hasta el final por una pura y absoluta casualidad pero siempre con una sonrisa y absoluta disponibilidad. Gratitud a la vida, por enseñarme como diría Sad Gurú a bajar la cabeza ante tanta belleza inimaginable. (los rojos de Valle del Dades, el amanecer en el desierto, las haimas en mitad de la nada, la sonrisa de esa niña de aquel pueblo nómada que me hizo dar un vuelco a mi corazón). Gratitud hacia mi pareja, por su comprensión y generosidad, por su sinceridad dolorosa, por enseñarme a perdonar y a confiar. Gratitud a todos los que me aguantais, que soy como la mula de la tía Modesta, que parece que solo ha parido ella (parece que solo viajo yo, que encima lo he hecho poco, muy poco)
La vida está llena de contrastes, aprendamos de ellos, y sonriamos más. Nos hace falta hacerlo.
miércoles, 16 de agosto de 2023
Noche de Perseidas
Después de unas vacaciones absolutamente increíbles, no muy distintas a otras en belleza de los lugares visitados ni en las emociones vividas, pero al ser las últimas sí las más increíbles por las sensaciones cercanas que aún me invaden de plenitud.
Sí es verdad que soy de esas personas que miran a las estrellas. A veces he resultado "estrellada", no lo voy a negar, Pero esta capacidad mía para disfrutar de todo lo bueno, hace que capte la belleza también en las cosas más sencillas y que por otro lado no pare de seguir buscándola. Desde luego que es una gran suerte ser así. Creo que las personas que son como yo en esto, saboreamos intensamente y eso siempre es un plus en esta vida, que no deja por otro lado, de intentar restarnos a todos seamos como seamos
Y bien verdad es también que no es necesario irse muy lejos para ser capaz de ver las estrellas. Aquí lo único importante es con quien.
El fin de semana pasado vivimos una noche mágica de perseidas entre carcajadas en el sitio de mi recreo(Casa Rural Valmayor). Un lugar donde la paz supongo que no la da la ubicación, pero sí los dueños de la casa, amigos ya desde hace muchos años, apoyo incondicional en mi momento más duro. Recuerdo con muchísimo cariño esos miércoles que me invitaban a comer para hacer un parón en lo que por aquellos entonces eran semanas eternas.
Buscar un hueco ya se hace cada vez más complicado. Siempre están llenos por gentes de bien que vuelven, como yo, a buscar esa belleza de vistas al Moncayo, de desayunos exquisitos de Javi, de paz en las miradas, de la socarronería de Vicen, de sonrisas cómplices. Cuando este 12 agosto nos tumbamos en esas hamacas a mirar las estrellas fugaces, reímos tanto, que vivimos la fugacidad del momento como algo que quedará en nuestro recuerdo.Estoy segura de que a todos los que llenamos esas 12 hamacas no se nos va a olvidar esa noche facilmente. Por otro lado que tu hijo de casi 17 años elija irse contigo, catalogando el momento como uno de los top del verano, da idea de que me quedo corta en describir lo verdaderamente bien que allí nos sentimos. No hacen faltan grandes extravagancias para sentir que tu verano ha sido pleno. Gracias amigos, como dice Luz , en una de sus canciones para mí preferidas, cuanto más bella es la vida, más terribles sus zarpazos. Quedémonos con esas sonrisas, con esos momentos y que vosotros sois, uno de esos lugares a los que siempre he de volver (aunque tenga que pedir cita con años de antelación.. que ya te vale... Don Vicen).
Estaba desolada pensando que en agosto no iba a ir a ningún sitio. Después de una breve escapada a Menorca con quienes más quiero y disfrutar tanto allí creí que todo había acabado.
Y resulta que la vida (y algunas personas) no me han dejado de sorprender continuamente haciendo de estas vacaciones una continua montaña rusa donde cada subida daba lugar a una excitante bajada viviendo la atracción con la misma intensidad de cuando teníamos 20 años. Hablando de montañas, sabía que iba a ver a mi admirada Luz Casal en el Festival del Pirineo Sur, pues mi amigo navarrico y yo, teníamos las entradas desde abril. Lo que no sabía es que me iban a acompañar mis hijos y menos que iba a conseguir uno de los retos del verano. Subir al Arco de Piedrafita. A los que nos gustan tanto los bellos paisajes, sabemos que el pirineo nunca defrauda, pero conseguir llegar hasta arriba y disfrutarlo tanto fue otro de los instantes inolvidables.
El Enclave de Agua fue magnífico. (aunque a alguno que eligió irse a Garray lo echáramos de menos). Siempre los he disfrutado pero esta vez reímos tanto que hubo momentos que creí me ahogaba por no poder respirar. Ni que decir tiene que lo mismo ocurrió aquella noche en Espejo de Tera. Me repito en la reflexión anterior, que tu hija de 21 años con su gran vida social elija irse contigo de nuevo a un festival de verano en Espejo de Tera, dice mucho de lo que ella ya predecía que íbamos a disfrutar. Se quedó corta. Fue una de las noches más divertidas del verano,
Alguna cena en casa con amigos de verdad, de esos que surgen solo dando, sin exigir ni pedir nada a cambio. Esforzarme por un dia y hacer una cena rica solo por demostrarme a mí misma que soy capaz y salir tremendamente gloriosa de la experiencia, es algo que te llena sobre todo por la maravillosa compañía de aquella otra noche de verano en mi jardín,
Ha sido un verano magnífico. Dicen que las personas que hemos sufrido mucho saboreamos más las cosas buenas. No lo sé. Tampoco creo yo ser ejemplo de nada, pues en absoluto lo soy. Pero si me gusta darle gracias a la vida por estos días de ensueño. Esta escapada final al norte, regalo sorpresa ha sido la gota que ha colmado el vaso de la felicidad. Da miedo decirlo. Pero gracias por compartir conmigo estos acantilados de El Cabo de Ajo e Isla que hacen las delicias de todos los sentidos. Han sido unos días de ensueño, para que luego diga Sabina que al lugar que has sido feliz no has de volver. Mar, calas paradisíacas, buen yantar, bailar musica de los 80, ver estrellas fugaces, atardeceres hechizantes, conversaciones profundas. Carcajadas intensas, vértigo en las montañas, conciertos de grandes artistas, festivales increíbles, son expresiones que describen y resumen el que ha sido sin duda uno de los veranos de mi vida.
Solo puedo dar gracias por sentirme tan tremendamente afortunada. Pedir fuerzas para seguir adelante y que por favor no pierda la ilusión y estas ganas de vivir y compartir con quienes me hacen sentir tan absolutamente querida. Si he conseguido por un momento haceros tan felices como vosotros a mí, me doy por tremendamente satisfecha.
La verdadera amistad se basa en la aceptación, el respeto y la confianza mutua, y su belleza radica en su capacidad de inspirarnos, enriquecernos y recordarnos que no estamos solos en este viaje de la vida. No es verdad, como alguien resentido me dijo una vez, que se me llene la boca hablando sobre la amistad. Creo absolutamente en ella. La distingo y cuido. Pero además los verdaderos amigos jamás exigen nada a cambio.
Gracias de corazón a todos quienes habéis intentando que sonriera este verano consiguiendolo con rotundo éxito. Gracias por estar. Y gracias a la vida que esta vez va de cara, espero que sigas siendo benévola conmigo por mucho mucho más tiempo.
viernes, 7 de julio de 2023
BORRACHERA EMOCIONAL ANCESTRAL
UN PUEBLO SIN TRADICIÓN, ES UN PUEBLO SIN PORVENIR
La noche de San Juan es MAGIA. No lo digo yo, se vive en las playas, en las hogueras, en los rituales de las Meigas. Solsticio de verano, tierra, tradiciones ancestrales, fuego y el sentir de sus llamas.
Comienzan las llamas y el calor se hace casi insoportable, tenemos que subirnos a lo alto del recinto evitando el achicharramiento.

























