viernes, 9 de octubre de 2020

ESO QUE TÚ ME DAS

 "Pasamos mucho tiempo ganandonos la vida, pero no el suficiente tiempo viviéndola." Teresa de Calcuta



Ahora que llega el otoño, época de nostalgias y de mis colores favoritos, me paro a pensar un poco, que hacerlo en exceso no es bueno, pero si lo practicas de vez en cuando es hasta recomendable.


Y en estos pensamientos, que resulta  giran cada vez más en positivo (sin perder de vista la dura realidad que nos rodea) obtengo bastantes conclusiones.


Estuve viendo el documental que hizo Évole a Pau Donés, y aunque el discurso de  Pau es de sobra conocido por todos en su última etapa, el documental, durísimo por el momento, es un canto a la vida que os recomiendo a todos.

Su última canción "Eso que tú me das"  llena de agradecimiento, es un regalo maravilloso para hacernos unos a otros.

Cómo os he dicho otras veces, en la vida hay que ser agradecido. Pau nos dio una lección sobre el agradecimiento, pero sobre todo una lección de VIDA.

No puedo estar más de acuerdo con él. La vida es solo una, nadie me va a convencer de lo contrario. Y cuanto más mayor me voy haciendo, con la putada de envejecer que eso conlleva, más en paz me siento.  Más agradecida me siento y más y más quiero vivir. Más quiero viajar ( mi querido compañero Angel dice que me parezco a Dora la exploradora), y más quiero abrazar, ahora precisamente que este jodido virus nos lo impide.


Creo que también fue la madre Teresa quien dijo "no dejes que alguien se aparte de ti sin que se vaya un poquito más feliz". ¿Qué tal si lo practicamos un poco?


A veces se nos olvida que efectivamente , lo que hay es lo que hay, y no nos queda más que aceptarlo, pero lo que es más importante, sí hay algo que podemos hacer, y esto es manejar la actitud respecto a lo que esté ocurriendo (¿verdad Anita?).


La entrada de hoy va dedicada en especial a un amigo maravilloso, a un ser extraordinario que lo está pasando especialmente mal.

Como sabemos los que somos ya talluditos, la vida tiene momento muy difíciles, puede en alguna ocasión ser realmente puta, pero mi querido amigo, hoy es VIERNES.

Imagínate, VIERNEESSSSSS!!  y por si faltaba poco, el Duero está espectacular.  Y como tú muy bien dices, al final todo saldrá bien, y si no es así, es que aún no es el final.


Disfruta cada segundo con la gente que te queremos, a aquellos que no te quieren, pues como dicen en mi pueblo "que Dios les dé tanta salud, como descanso dejan".

A mí me ha costado un poquito aprender eso, pues soy dura de mollera, pero creo y espero de corazón, estar aún a tiempo de  practicarlo y disfrutarlo. Y no voy a dejar que nada ni nadie me quiten hoy esta sonrisa.

FELIZ FIN DE SEMANA LARGO A TODOS.

martes, 8 de septiembre de 2020

MI BUCLE SIN FIN

 "A veces va y resulta que..."



Gracias Ibiricu, gracias Tere, gracias Ana, gracias David, gracias Ángel, gracias Ricardo...

Cuando una es adicta, y no puede dejar de serlo, no hay nada que se pueda hacer. Soy un caso perdido pero si no estoy sola en el fango, si no acabo por volverme loca del todo (que bastante ya lo estoy) ha sido por vuestro empeño en hacerme ver lo que no puedo ver. Pero sin vosotros mi propia dependencia, sería sólo eso, una adicción emocional que me hace sentir sola abocada al vacío más inmenso. 

Pero resulta que estáis vosotros. Así que nuevamente me doy por afortunada. No puedo entender la vida sin teneros. Sin contar con vosotros para que me deis esas collejas merecidas. Que escuchéis pacientemente y me mandéis de vez en cuando a la mierda porque agoto al más pintado. 

Si no fuera por mis escapadas, acantilados que me dicen la verdad, mis hijos que me toleran simplemente por amor y por supuesto los amigos incondicionales, mi vida sería simplemente un camino árido lleno de baches, una carrera de obstáculos permanente. Pero resulta que en ocasiones mi hijo me ayuda a llegar a la roca con mejores vistas y mi hija inmortaliza el momento.


Resulta que a veces la Luna llena se guarda en la playa y estáis ahí para verlo conmigo.


Resulta que me acompañas a ver amanecer en la playa sacrificando tu sueño por mí. 

Resulta sorprendente que un desconocido me comprenda como nadie, y me de pautas para encontrarme.  O que un viejo rockero con joven apariencia que viene en una Harley, me lleve correr los Sanfermines y a sentir la presencia de las Brujas de Zurragamurdi.


O a disfrutar de la Trilogía del Baztán en su puente mágico de Elizondo.


La vida, muchas veces resulta que no es lo que queremos; que es mucho mejor. Gracias a todos y por favor a pesar de mi ceguera no ceséis en vuestro empeño (incluso teniéndome en contra) de abrirme los ojos. Os necesito. 

Aunque no os lo parezca son los ojos más que la boca los que están cubiertos. Cuando me quite la venda de los ojos estaré menos ciega y más guapa.



 

Atardecer, Amanecer, Luna llena: Todo eso eres tú para mí.

 “El amanecer es el comienzo de algo hermoso: el día. El atardecer es el comienzo de algo hermoso: la noche”. "Contemplar la luna llena, es cerciorarte de quien llevas en el corazón"


Anda que no han pasado cosas desde que escribí la última vez, un 5 de marzo por el cumpleaños de mi hija.  Apenas 6 meses en los que mi vida y el mundo, el mundo y mi vida, han sufrido de pandemia y varios momentos absolutamente impredecibles.
En lo que se refiere a mí, varios han sido lo vuelcos del corazón, algunos para subir, otros para bajar, que he vivido en estos días. Mucho más bruscos que si me hubiera dado una vuelta con el Dragon Khan en Port Aventura. Hacía mucho tiempo que no me sentía en semejante montaña rusa. 
Miro atrás y recuerdo el momento tan duro de incertidumbre absoluta cuando el presidente del gobierno anunciaba el estado de alarma en el país. Miro atrás y  me sitúo, sin gusto ni olfato, sin poder respirar con comodidad, con mis hijos asustados, mucha fiebre y solos los tres, día tras día mientras llegaban las 20h para salir a aplaudir con la complicidad de la vecina de en frente. Y visualizo de nuevo como un convoy de ambulancias y coches policía pasaban por la puerta con las sirenas a todo trapo, llenándonos de emociones y gratitud. Noticias tristísimas, agobio de todos, incluso miedo. Ausencia de libertad (no poder siquiera pasear cerca de mi Duero), surrealismo, confusión. Llamadas diarias de la gente que me quiere. Vermouth on line. Madre mía!!!
Y después cuando una cree que a pesar de estar a mitad de año,  han pasado ya suficientes cosas, muchas de ellas de las más duras de mi vida, y que su corazón no está preparado para más vendavales emocionales, va y ocurre que vuelves tú y Pedraza se queda sólo en un paseo sencillo, en un recuerdo calmado , comparado con lo vivido ese 27 de julio. ¿Cómo puede una sola persona, provocar a otra, tantas emociones? Pasión absoluta, confianza plena, dolor intenso, paz profunda, felicidad completa, vacío brutal, plenitud. Desde luego emociones encontradas, y algunas de ellas increíblemente maravillosas.
Vuelves y te vas, te vas y vuelves. Y con cada una de estas marchas te llevas parte de mi alma. Pero luego, en contra de todo pronóstico, va y vuelves, y es entonces cuando me devuelves todo eso que te llevaste más grande. Y haces que crezca.
Creo humildemente, que no se puede pedir más a la vida, que ésta te lleve a sentir. Que no pase por ti, desapercibida. Creo que al final, la riqueza es eso. Irte al otro barrio con la sensación de haber vivido plenamente. No me valen las medias tintas, sin duda soy de las personas que prefiere "un poco de MUCHO, de TODO"  a "muchos de UN POCO"-.
Tú eres mi TODO, ha sido brutal sentirte, como siempre, bueno no, como siempre no. MUCHO MÁS QUE SIEMPRE.
Gracias, gracias, gracias. por hacer que la vida merezca la pena. Gracias por darme vida. Gracias por regalarme plenitud. También la que tú sientes. Gracias por volver. No tendré en cuenta que siempre te marchas, porque siempre vuelves.  Y si no lo haces, da igual, quizás sea porque ya ni tú mismo puedes marcharte. Puestas de sol, amanecer, luna llena. ¡Eso eres tú para mí!








jueves, 5 de marzo de 2020

Carla me sonrie y me regala con sólo una mirada, un momento de luz.

A mi niña preciosa

 "Llegaste al mundo para darme un curso intensivo de como amar a alguien más que a mí misma"














Naciste hace ya 18 años y viniste a llenar mi vida de sonrisas llenas de luz. La mía y la de cualquiera que te conoce, porque tú eres luz.
Un ser mágico de esos que alguna vez en la vida tienes la suerte de encontrarte, pero muy muy pocas veces.
Una niña valiente, honesta, curranta, brillante, divertida, alegre, buena, sincera, educada, que vive la vida de modo intenso, que ha heredado mi carcajada, que es la de su abuela, y el coraje de su abuelo.


Te admiro muchísimo. Te respeto. Aprendo de ti cada día y ahora que te haces mayor y comienzas a volar sola, te voy a echar terriblemente de menos.

Si tuviera que destacar tres momentos importantes de estos 18 años, el primero, por supuesto, sería el día en que naciste. Para mí el día más feliz de mi vida. Las sensaciones, las emociones al conocerte, fueron tan indescriptibles como geniales. Y aún me duran con solo mirarte. (Con solo miraros, como digo siempre, "a Manel y a ti")
El segundo, probablemente, uno de los más felices para ti. Cuando entraste a formar parte de La Banda Municipal de Soria. Fue tu propósito desde que te llevamos a un concierto de Navidad,  siendo muy pequeñita, cuando señalando el escenario, dijiste: "yo quiero estar ahí, mamá qué hay que hacer". Y fuera lo que fuera que tuvieras que hacer, lo hiciste, porque ahí estás hoy. 
Alguien dijo una vez que "El que escucha música siente que su soledad, de repente, se puebla" Y así ha sido conmigo, porque tu vínculo con la música me ha dado tanta felicidad, casi como a ti. Nunca sabréis esa Banda y tú, lo que me habéis ayudado en momentos de absoluta tristeza. Gracias a las dos.



Aprendiste a montar a caballo, creciste con tu amiga Andrea con la que has vivido como con una hermana, y os habéis hecho  ambas unas maravillosas mujercitas a las que adoro, sobre todo por la bondad que emanáis las dos a toneladas.






El tercer momento, por destacar alguno , es nuestro viaje a Roma. Lugar en el que fuimos absolutamente felices, disfrutando del que era vuestro sueño y por ende, el mío. Hemos viajado mucho, os he llevado a mil sitios, dentro de mis posibilidades, os he intentado transmitir que viajando se aprende tanto como se disfruta y creo que también lo he conseguido, a veces en mi propia contra, pues ahora no hay quien os pare. La verdad es que viajar con vosotros me ha hecho  vivir experiencias geniales que no cambiaría por nada, desde bajar a una playa en Asturias por un precipicio hasta subir montañas como los Picos de Urbión o los de Europa, todas sensaciones estupendas que repetiría mientras pudiera, pues no se me ocurren compañeros de viaje tan inmejorables. 
 Te encantó París, Oporto, Lisboa, Toledo, Sevilla ... ver las orcas a pocos metros (tus animales preferidos) , disfrutaste muchísimo al hacer el camino de Santiago por tu cuenta etc..
pero puede que Roma fuera aquel viaje especial que nunca olvidaremos. 


                         Otro sueño cumplido de los que espero nos queden muchos más.


Hemos vivido juntas muchos momentos duros, despedir a Tea y Nasi han sido los peores, aunque sabemos que mientras los añoramos y queramos así, siguen con nosotros.
Has tenido momentos además, sobre los que sigo pensando que ningún niño tendría que pasar, pero te tocó eso. La vida es como es. Y a veces ocurren cosas como ésta que nos hacen crecer como personas. 
 No somos más fuertes que nadie, pero sí lo suficiente como para que nuestro vínculo sea especial y absolutamente extraordinario. 


Eres una niña muy feliz, de eso no me cabe la menor duda, tienes buenos amigos, gente que te quiere, y esa sonrisa tuya contagia alegría por dónde pasas. Nada hace sentir mejor a unos padres que ver a sus hijos felices. Me siento tremendamente orgullosa de ti,  por todo. Cómo diría uno de tus profes preferidos (Don Carlos Munilla), sobre todo me siento orgullosa porque eres una persona extraordinaria, y al final eso es lo verdaderamente importante. Reconozco que este año es especialmente duro en esfuerzo, así que mi admiración y orgullo por ti son aún mayores. Van creciendo a la par que tú, mi querida niña.
Tienes toda la vida por delante, y ya vas a por ella con muchos recursos que te harán sortear con entereza y sabiduría los momentos duros, y vivir al máximo los buenos (a eso espero haberte enseñado yo que creo que no se me da mal del todo) . Estoy segura que de estos últimos vas a tener muchos. Porque si alguien  merece ser feliz,  esa eres tú. 

GRACIAS HIJA, MI VIDA ES PLENA PORQUE TÚ FORMAS PARTE DE ELLA.  SER TU MADRE ES UNA GRAN SUERTE.

FELIZ 18º CUMPLEAÑOS. 


(Ahhhh ordena la habitación que porque seas mayor de edad no se va a ordenar sola)







jueves, 6 de febrero de 2020

A mi padre, que es imprescindible.

Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles" Bertolt  Brecht


Naciste el día del amor de hace  ya 89 años, qué fecha tan bonita para nacer. Qué curioso, tú que eras de todo menos cursi (imagino que aquello de la cursilería debió saltarse una generación y me quedé yo con todo el lote, de toda la familia). 
Cursi desde luego no has sido. Pero sí un hombre de AMOR. Amor por su mujer, por sus hijos. Por su pueblo, que decía siempre que es el más bonito del mundo,  amor a lo grande. 
Nadie olvidaba a Nasi en San Valentín. 
Ha pasado poco más de un mes de tu marcha y al acercarse tu cumpleaños, quería hacer como hice con mi madre,  un pequeño homenaje, que de nada sirve, salvo como intento de consuelo. Y que se queda sólo en eso, en el simple intento.
Homenaje a ti que eres grande. Eres, en presente,  tu grandeza aún se palpa. Me bloqueo a la hora de escribir sobre ti, porque no quiero que parezca que te alabo ahora que no estás.
Recuerdo algún comentario de un amigo al que hablé mucho de ti hace ya algún tiempo, que me dijo que es normal que no encontrara yo a nadie a la altura, teniendo una imagen tan idealizada de mi padre. Y ya le aclaré que yo no idealizaba a mi padre. Que mi padre es así. 
Cuando más de un año después de aquella conversación, te has ido, solo puedo decirte que al comprobar que la gente que te conocía bien, te describía del mismo modo que yo lo hice con mi amigo, es obvio que no te idealizaba.
Cuando nos quedábamos a solas en alguna de las pocas oportunidades que se dieron al final, aproveché para decirte cosas que nunca me hubiera atrevido a decirte en otras circunstancias, pues lo que más has infundido es respeto. RESPETO en mayúsculas. Y aproveché esos momentos de tu teórica debilidad, para decirte cuánto te queríamos, y sobre todo lo agradecidos y orgullosos que nos sentíamos de ti.  Yo me tomé la libertad de hablar por mis hermanos, cómo si ellos no hubieran sentido lo mismo mil veces.
Hablaba en plural todo el rato, así me daba menos pudor. “Te queremos, te admiramos, te necesitamos, nos sentimos tan orgullosos… “y  tú, me mirabas con esos ojos verdes tan impresionantes que no envejecieron nunca y asentías, decías muy sutilmente, ya, hija ya…. Lo sé.
Y claro que lo sabías, eres el hombre más sabio que he conocido. Más inteligente. Honesto. Valiente. Integro. Fuerte. Justo. Independiente. Leal. Noble.  
Has sido un ejemplo desde que tengo mis primeros recuerdos allá  en el cordel cuando tocaba la paliza de " cambiar la lluvia de lao a lao” o  algún domingo de invierno contándonos cuentos a Pili y a mí, hasta tus últimos días por aquí.
Años duros los últimos que batallaste con la grandeza que te caracterizaba. Una se siente tan llena de agradecimiento que es lo único que hace algo llevadera tu ausencia. El sentirme tan afortunada por haber podido tener la oportunidad de aprender algo de ti. Que yo sea torpe y a veces me cueste es ya sólo cosa mía.
Nos quedamos con la infinidad de recuerdos valiosos que nos aportaste. 
Es muy difícil seguir sin ti, aunque nos diste mil y un recursos.  La vida ha perdido color verde, ese tan especial de tus ojos. Yo me siento terriblemente sola ahora. Pero cuando se tiene un padre como el mío, la fuerza que se adquiere,  te hace salir de cualquier agujero por profundo que parezca. 


Quiero homenajear también a mis hermanos a quienes agradezco inmensamente quienes son y cómo son. De  mi hermano hablé ya brevemente y solo puedo decir que” GRACIAS infinitas” son las palabras más coreadas por nosotras, sus hermanas, en los últimos 5 años, y que se las hemos dicho mil veces, nada que refleje la inmensa gratitud que sentimos hacia él. Quien no podría ser mejor heredero en grandeza, de su padre. Yo, particularmente le debo aún más. Algún día en persona se lo diré, cuando me atreva….
Respecto a mi hermana mayor, sólo diré que en generosidad ha heredado a Tea y eso es mucha, pero que mucha generosidad. Y que ahora es mi refugio. Mi querida hermana mayor.  Mi ejemplo como madre. Mi amiga.
Y respecto a mi hermana menor, que ella  tiene los ojos más parecidos a mi padre. Que es lista, alegre y viva como él y que de ella tengo mucho que aprender. Crecimos juntas y tenemos una conexión que solo nosotras entendemos.
Gracias a todos y cada uno de ellos porque el dolor se mitiga en sus brazos. 
Que mis padres hayan creado una familia así, es prueba del gran trabajo que hicieron. 
Y lo mejor de todo esto es que sigue, sigue, y sigue. Tengo  unos sobrinos dignos sucesores de la casta. Ahí es nada. Así que esto sigue y espero que yo sea capaz de sembrar en  mis hijos también la semilla de estos valores que hoy me hacen sentir tan plena. 
GRACIAS padre, donde quiera que estés.  







jueves, 7 de noviembre de 2019

“Un verdadero amigo es aquel que llega cuando todos se han ido” Albert Camus




A mis amigos, en especial a mi amiga Ana, mi hermana soriana, quien, literalmente, me ha salvado la vida. Estoy segura de que ella no es consciente de todo lo que ha hecho y hace por mí. Para empezar, mi sonrisa de hoy es por muchos motivos, gracias a ella.





Después de un fin de semana junto a mis amigos en la selva de Irati, disfrutando de los maravillosos colores  del otoño, mágico en ese lugar….visitando algún precioso pueblo medieval, ya en Francia, o empaparnos bajo paraguas y chubasqueros en algún que otro momento,en el pirineo navarro, se me vino a la cabeza un artículo que me enseñó otro amigo (Alejandro, gracias) hace ya unos cuantos años. Se trata de un artículo de Rosa Montero que ratifico hasta en sus comas y puntos. En todo lo que dice estoy absolutamente de acuerdo.


Ana, léelo atentamente, porque si yo supiera escribir tan bien, lo habría escrito tal cual, para ti.


“Llevo meses intentando escribir un artículo sobre la amistad y siempre me detiene el miedo de no estar a la altura. De que mis palabras no logren merecerse a mis amigos. Las loas a la amistad son un lugar común demasiado común: todo el mundo se calienta la boca hablando de ello (yo también lo he hecho). "Lo más importante en la vida son los amigos", gorjean alegremente los concursantes más descerebrados de los reality shows o las contertulias más malvadas de la telebasura. Amigos y amistad son hermosas palabras que el uso y el abuso han desgastado.

Lo de la amistad es como el amor. Todo el mundo cree saber de ello, todos nos consideramos grandes conocedores del asunto, expertos en los sentimientos y en la pasión, cuando, en realidad, son dos materias complejas e infinitas, profundos rincones del ser que uno sólo empieza a entender cuando madura. De jóvenes, de muy jóvenes, amigos y amores te llegan fácilmente, son una lluvia cálida y revuelta, confusa, ligera, amontonada. De joven, de muy joven, en realidad no escoges, aunque lo creas. Te haces amigo y te enamoras de lo primero que pasa. Porque necesitas querer. Somos así, y esa necesidad es conmovedora.

"Con los años, las amistades se profundizan. Alcanzan un nivel de emoción indescriptible"

Y luego vas viviendo y te vas haciendo. Con suerte, y con esfuerzo, es posible que empieces a conocerte un poco. Y también vas encontrando a tu gente, a esas personas que se convertirán en tu mundo, en tu territorio. La única patria que reconozco son mis amigos. Es una patria exigente. La amistad requiere atención, entrega, riego constante. Hay que invertir muchas horas en cultivarla. Ahora que soy mayor, sé con toda certidumbre que es el mejor destino que puedes dar a tu tiempo. Es una de las cosas que he aprendido. Y es algo que te enseñé, Anita. Aunque a veces me encierro y ni yo misma lo practico.

Digan lo que digan los animosos partidarios del optimismo vital, envejecer es algo bastante desagradable .Envejecer es perder; pierdes a la gente querida que se muere; pierdes capacidades físicas y, sobre todo, pierdes futuro: con lo hermosa que es la vida, cada vez se te queda más chica por delante. .  Es una auténtica putada y gorda, pero como la alternativa es mucho peor, veremos la parte positiva .Pero con los años también ganas un par de cosas muy valiosas: sin duda experiencia, y si te lo trabajas, sabiduría, que es la suma del conocimiento intelectual y de la madurez emocional. Pero, sobre todo, ganas ese pasado común con los amigos. Crecer con los amigos, envejecer con ellos, ir trenzando a la espalda, con esos testigos de tu vida, años y años de una biografía compartida, es algo absolutamente maravilloso. Con los años, con los muchos años (yo tengo amigos activos desde hace tres décadas), las amistades se profundizan y agigantan. Alcanzan un nivel de emoción y de veracidad indescriptible. Y se ven puestas de sol en la Caleta en Cadiz, que perdurarán para siempre, mis momentos infinitos, algunos como este junto a ti y parte de los nuestros. Quedarán para siempre.

Porque, con los años, las amistades se prueban de verdad. El tiempo puede herir; hay momentos en los que el tiempo se vuelve salvaje, y muerde y desgarra como una bestia furiosa. Y en esos tránsitos penosos de tu vida, en la angustia, en los problemas, en la desolación y la incertidumbre, los verdaderos amigos acuden a tu rescate. Con tal generosidad, con tal facilidad afectuosa, que realizan auténticas proezas como si en realidad no les costara nada (la última proeza sobrehumana que han hecho mis amigos por mí ha sido ayudarme en un traslado de domicilio y montarme la casa, prácticamente ellos solos, en cinco días). Los amigos te salvan literalmente la vida y lo hacen sin esperar nada, sin alardear de nada, por el puro placer de dar. Modestamente grandiosos. Este párrafo en realidad te lo transcribo yo, tal cual.

A veces he jugado a imaginar cuáles serían mis últimos pensamientos antes de morir. Cómo sería el balance de mi existencia. Durante muchos años he supuesto que esas memorias ardientes y finales estarían compuestas por recuerdos de mis amores más apasionados, de la infancia y la familia, quizá de algunos momentos de mi escritura. Pero ahora sé que en ese recuento final brillarán como islas de luz algunos momentos mágicos con mis amigos. Esos regalos de cariño que me han dado, tan inmensos que siento que es imposible merecerlos. Eso también es la verdadera amistad: la sensación de estar felizmente en deuda con los otros. Por todo eso que ya hemos vivido, y por todo lo que todavía viviremos, gracias. Muchas gracias.”


Gracias chicos, por este puente tan maravilloso. Por el lugar, por llevarme allí, por contar conmigo. Por hacer la ruta más corta para evitar mi ajijorrio. Por hacerme reir a carcajadas, gracias de corazón.

Por muchas escapadas más juntos…

sábado, 17 de agosto de 2019

Dicen que uno siempre vuelve a los sitios en los que fue feliz.

"Alguna vez leí que uno siempre vuelve a los viejos sitios donde amó la vida"
Casa rural Valmayor(Trévago, Soria)
Es así, uno siempre vuelve.
Volvemos a los lugares donde nos sentimos acogidos,  volvemos a las personas que amamos y nos hacen sentir amados,  volvemos a hacer las cosas que en algún momento nos hicieron felices.
Uno vuelve.
Y volver es bueno, siempre y cuando te haga sonreir.
Las vacaciones son tiempo de desconectar.  De cargar pilas e ilusiones. De fomentar momentos y experiencias que nos hagan sonreir. De disfrutar. 
Y una no tiene que subir al Everest, basta con subir a los picos de Urbión  y hacerlo con quienes más quieres.




Una no tiene que ir a Roma (fantástico el viaje del año pasado), basta con pasear por Clunia y disfrutar de sus mosaicos y el espectacular anfiteatro. 

Hacer rutas por pueblos maravillosos (sin tener que irse a la Toscana. (Somaen)
O alucinar con el románico más espectacular como por ejemplo el claustro de Sto Domingo de Silos. 
O incluso pasear por Sad Hills, el cementerio de la mítica película "El bueno, el feo y el malo".
Y esperar una puesta de sol, rodeada de aguas inmensamente azules y unos verdes que nada tienen que envidiar a Irlanda. 


Pero cuando digo que una vuelve a los lugares en los que fue inmensamente feliz, no es por nostalgia. Pienso que el pasado, siempre formará parte de nosotros y no por eso creo anclarme en él. De hecho quiero pensar que lo mejor está aún por llegar, aun así, la sonrisa recordando tiempos preciosos, no deja de ser melancolía.
Cuando una vuelve a la casa rural  Valmayor ( no añorando hoteles de 5 estrellas) vuelve a la paz. Vuelve a la sonrisa y a las carcajadas (anoche creia que me ahogaba de tanto reir)
En este lugar me hicieron una fiesta sorpresa a los 40, rodeada de buenos amigos. También preparé yo alguna buena sorpresa que tampoco creo que sea fácil de olvidar por los protagonistas de la misma.
Se celebraron comidas de compañeros de empresas que ya no existen( las empresas, los buenos compañeros sí afortunadamente). Y de otros que me abrieron puertas a la esperanza de mi vida personal y profesional (tenemos que hacer otra, molineros). Algún fin de año divertido con los de siempre. Incluso una reunion con todos mis hermanos para celebrar algo bueno. Nos reimos mucho también aquella noche. 
Pero sobre todo una vuelve por la plenitud  que aporta a mi alma  el oxígeno que aquí se respira . Por lo bien que se come (madre mía Javi se supera de año en año, dieta estricta desde mañana), por la socarronería de Vicen, por ver la luna y las estrellas más brillantes (bueno casi tanto como las de mi Madrigal). Por desayunar entre velos como la reina de Saba. Por ver la sonrisa de mi hijo cuando llegamos a la ermita
A veces las vacaciones,  solo son para eso. Para pararse a reflexionar  sobre lo afortunada que es una. ¿Pararse? Todos me decís que no paro. Pues yo creo que sin parar, estas vacaciones me han servido para eso. Para pararme. Para coger aire. Para decirme que hay que seguir adelante. Que hay que llegar a la cima, por ellos. Pero sobre todo por mí. Pues al fin y al cabo las mejores vistas son siempre desde arriba.  


Aquellos que como yo ya despiden el descanso estival,  ánimo con la vuelta. A los que os quedan vacaciones disfrutadlas, la vida está para eso. Que no nos quedemos en el intento. 
Y para todos FELIZ FINDE.