jueves, 15 de septiembre de 2022

Nostalgia

 "La buena nostalgia es la aceptación del pasado, la mala es la incapacidad de soltarlo"


Quizás sea la premura del otoño que llega,  o que una se va haciendo mayor y es más lo que añoro que el tiempo para la esperanza. No sé muy bien por qué razón, pero últimamente me parece que la vida es aquello que ocurre entre despedida y despedida.

Nos pasamos la vida despidiendonos. 





A veces son despedidas elegidas. La vida te va empujando a tomar decisiones que conllevan duras despedidas siempre para bien, o al menos con esa intención se toman.

Otras las eligen por ti. Y otras es la vida quien te fuerza a aceptarlas sin dejar opción alguna. En cualquier caso nos pasamos la vida entre despedida y despedida.

En cierta ocasión escuché a alguien decir que la felicidad es aquel breve tiempo que vives entre putada y putada. Yo ni siquiera diría eso, yo diría que la vida se desgasta entre despedida y despedida.

"No hay que tener apego a nada ni a nadie" dicen los coachs de moda. "Tu felicidad no debería depender de esa persona o de esa cosa material a la que le tienes un apego que no deberías"

Yo, la verdad que me pregunto si esa gente tan lista lo son en realidad, o son unos charlatanes con jeta que encima tienen la suerte de vivir de decir semejantes chorradas.

Duele despedirse de la gente que amas, incluso cuando se trata de lo que a simple vista es un simple "hasta la próxima", así que cuando el adiós es definitivo, se te abren las entrañas.

Pero noooo, no hay que tenerle apego a nada ni nadie y nos tenemos que quedar con lo bueno. Es lo inteligente.

Pues yo debo de ser una tremenda imbécil. Porque me duele despedirme. Y eso es desde luego porque el apego es inherente a las personas que amas.

Si se trata de añoranza de lugares, no es solo por el lugar en sí mismo, sino por las emociones preciosas que se vivieron allí.

No quiero imaginarme lo que sentiría la gente de la Muedra cuando sus casas fueron anegadas por el gran pantano de la Cuerda del Pozo.


No sé , pero intuyo que tuvo que ser durísimo. Y lo que sí tengo claro es que no me gustan las despedidas de la gente que amo. Aunque sepa, como en el caso de mi hija ahora, que es por su bien y esa separación temporal merezca la pena.  Y procuro ver la parte positiva como lo bonito que trajo el reencuentro con mis hermanos a pesar de la posterior despedida. O los buenos valores que nos inculcaron nuestros padres y que se quedarán para siempre. Pero no deja de ser una putada tener que despedirse.

Que sí, que hay que aceptar, que ya lo sé. Pero esta vez va  por ti Vicen, que dices de mí que soy una "flower power". Pues ya ves que no, amigo.

Hoy estoy muy triste y nostálgica. Supongo que esta sensación también es necesaria a veces para poder valorar después esos momentos mágicos acontecidos entre despedida y despedida. Momentos que como digo siempre debemos coleccionar. Momentos que quedan en su lugar imperecedero al que no podría engullir ni el más acaudalado de lo océanos.

Esos momentos con nuestra madre cocinando huevos rellenos, o con  las siete amigas que se instalaban en casa en fiestas y se los comían de tres en tres porque así mi madre lo ordenaba entre carcajada y carcajada.


Será que esto de la premenopausia te mantiene con las hormonas alborotadas y  hace que te pares a pensar en que estás en una edad terrible en la que te has tenido que despedir de tus padres y observas que ya cada vez queda menos para ir despidiéndote de tus hijos que levantan el vuelo en nada.

No sé si ha quedado claro o no, pero no me gustan las despedidas.

"La ridícula idea de no volver a verte. El absurdo pensamiento de no volver a tocarte.
El verdadero dolor es indecible. Si puedes hablar de lo que te acongoja estás de suerte: eso significa que no es tan importante. Porque cuando el dolor cae sobre ti sin paliativos, lo primero que te arranca es la palabra. Es probable que reconozcas lo que digo; quizá lo hayas experimentado, porque el sufrimiento es algo muy común en todas las vidas (igual que la alegría). Hablo de ese dolor que es tan grande que ni siquiera parece que te nace de dentro, sino que es como si hubieras sido sepultada por un alud. Y así estás. Tan enterrada bajo esas pedregosas toneladas de pena que no puedes ni hablar. Estás segura de que nadie va a oírte" Rosa Montero


viernes, 26 de agosto de 2022

Muchísima Buena Suerte, en tu nueva etapa.

 



 "La satisfacción radica en el esfuerzo, no en el logro. El esfuerzo total es una victoria completa"  ( Mahatma Gandhi)

Cuando consigues llegar a la meta, por sencillo que pueda parecer a otros ojos, si la alcanzas tras un duro esfuerzo, la satisfacción del logro es infinitamente superior.

Yo sí creo en la ley del esfuerzo en la que me educaron con el ejemplo. Es cierto que no siempre que te esfuerzas consigues tu propósito, pero si al menos lo intentas con todo tu corazón, te queda la tranquilidad de espíritu de haber luchado por ello.

Para otros puede parecer sencillo, pero para mí, nacida en un pueblo de la Meseta castellana (el más precioso, eso sí) el hecho de haber llegado a la mismísima cima del Moncayo con mi poco fondo, o llegar al Obradoiro junto a vosotros tras más de 100 kms, o coronar el pico más alto de los de Urbión, han sido pequeños grandes retos conseguidos humildemente a la vez que con mucho orgullo.


Pero lo que más me enorgullece de todo es haber puesto mi granito de arena para ayudar a que tú alcances alguna de tus cimas.

Supongo que ese esfuerzo que has hecho para conseguir la beca, así como mi apoyo a todos los niveles (como no podría ser de otra manera) se van a ver compensados con la multitud de experiencias que ahora vas a vivir.

Te llevas una maleta gigante llena de cosas comprimidas, espero que lo que traigas sea enriquecimiento personal, conocimientos, sabiduría, risas, inseguridades superadas y herramientas para seguir creciendo, sin perder nunca la perspectiva. 

 Y todo ese entusiasmo que va para allá, se convierta en alegría multiplicada a tu vuelta. 

Eres valiente y fuerte. Tienes toda nuestra admiración y cariño.

Solo le pido a la vida que esa sonrisa que emite luz siga iluminándonos a todos los que tenemos la suerte de disfrutarla.


Si ya lo decía la canción “Carla me sonríe y me regala con solo una mirada, un momento de luz” 

Que te vaya bien mi niña, que los momentos duros sean los menos (aunque también necesarios), que sepas enfrentarlos con entereza, para que los buenos que van a ser muchos, te permitan siempre saber dónde estás, de dónde vienes y hacia dónde vas.

Nosotros te estaremos esperando en tu vuelo, por si quieres tomar un descanso, con los brazos abiertos.

E iremos a verte, eso ni lo dudes.





miércoles, 17 de agosto de 2022

"BUEN CAMINO"

 


"Caminante no hay camino, camino se hace al andar"

Hace muchos muchos años que llevo queriendo hacer El Camino. De hecho tengo unas botas de trekking  que guardaba para la ocasión y que tienen más de 15 años.Cuando la estrené dije "con estas haré el camino" Curiosamente tuve que cambiarme a unas deportivas mucho más cómodas que me consiguió mi hija. 

Había escuchado a varias personas de mi entorno cercano describir con entusiasmo lo que les había supuesto la experiencia. Javi y Vicen que relataban haber hecho el Camino Francés completo y me hacían comparaciones entre el mismo  y el sentir de la vida, en general. Tere ,quien lleva ya hecho alguno de sus tramos y que siempre me dice lo que yo disfrutaría admirando el románico que hay tan maravilloso, Juan Carlos quien me repitió en más de una ocasión que es algo que hay que hacer alguna vez en la vida, "aunque sean los últimos 100 kms", me recomendaba. 

Me lo he propuesto en más de una ocasión , pero por unas razones u otras no lo he hecho hasta este verano. Supongo que eso que dicen, sobre que las cosas llegan cuando tienen que llegar ,es cierto.  Si bien ha sido una versión light, es cierto que me han entrado unas ganas tremendas de volver a repetir otras variantes, y espero de corazón poder  hacer alguna de ellas. Como me dijo una pareja granadina, que lo han realizado 8 veces, esta última en bicicleta desde Coimbra,  "El Camino engancha"

Porque caminos hay muchos. Incluso hay varios destinos, no solamente Santiago es km cero. También lo son Fisterra o Muxía. La gran ventaja de esto es que hay mil posibilidades. Puedes ir solo o acompañado, que te transporten la maleta, o ir con la mochila cargada hasta casi no poder cerrarla. Puedes ser muy joven, había niños de 10 años, o muy mayor. No hay límite, más que el que tu salud te permita. Había una pareja de 75 años que me dejó absolutamente admirada. Iban de la mano y no paraban de sonreír, Asintieron y me dijeron "buen camino" . 


Comenzamos el sábado a caminar, hacia Redondela. Vigo se hacía infinito, mucha niebla y no pudimos apenas ver el mar. Pero se intuía. La temperatura perfecta. Los pasos firmes, ágiles y mucho entusiasmo. El entusiasmo que lleva el comienzo de las cosas que haces con toda la ilusión.

No se me ocurren mejores compañeros que ellos. Me hacen reír a carcajadas. Nos enseñamos cosas mutuamente, a veces me regañan. Otras soy yo quien intenta guiarlos. Pateas zonas de eucaliptos y su olor te envuelve. Paras en fuentes en las que coincides con unas peregrinas inglesas muy sonrientes. "See you later" me dice una mientras se despiden.

La gente es muy muy amable y solidaria. Supongo que influirá el hecho de no tener prisa alguna y la intención de aprender a disfrutar de cada paso, aunque alguno cueste más que otro.

Es imposible perderte. En cuanto surge una duda, aparece una indicación marcando con una flecha amarilla la dirección a seguir y haciéndote ver los kms que quedan. (96,440km)
Llegamos a Redondela y despeja. Tiene una pinta estupenda. Hemos hecho 17 kms y han parecido un suspiro. 

Descansamos en el albergue y nos vamos a dar una vuelta en un tren turístico. Hemos terminado en una playa preciosa . Una isla al fondo llamada San Simón y unas vistas al puente de Rande espectaculares.

Y así seguimos, al día siguiente Pontevedra. En el camino no parabas de descubrir sorpresas, una gaitera salía como si fuera un hada mágica detrás de los árboles en un rincón perdido. Una vendedora de fruta en lo alto de una cuesta (creo que me comí el melocotón más sabroso de mi vida), dos padres con sus dos hijos, grupo de chicos que cantaban  canciones de los 80 y no tenían más de 17 años, mujeres de unos 50 que iban maquilladísimas... todo está permitido. Creo que lo único obligatoria era la sonrisa.

No os voy a engañar, hay momentos duros. En alguna de las etapas, llegamos al hostal de turno y no salimos desde las 15h que llegamos hasta bajar a la cena. Como prueba de ello esta foto. Cómo llegaría el chico del grupo que se quedó sopa entre las camas!!!




De Pontevedra a Cangas de Reis, una localidad que nos encantó. Destacamos sus balnearios que hacen la delicia al peregrino. De allí a Padrón y ya la última etapa. 25 kms. Dura no por la complicación , pero sí porque arrastras el cansancio y se hace larga. 


Es cierto que el Camino no es únicamente llegar, sino vivirlo. Pero mentiría si no dijera, que aunque me emocioné en varias ocasiones a lo largo del recorrido, la borrachera emocional profunda fue ya en Santiago. Otra ciudad que se hace grande. Las gentes por la calle te siguen alentando allí mismo "buen camino" "ya os queda poco chicos" Cuando quedan 10 minutos te lo recuerdan, pero cuando llegas al Obradoiro estás absolutamente embriagado. Parece que la plaza gira a tu alrededor. Impresionante la catedral y toda la plaza. Nos abrazamos, nos emocionamos. Vemos a otros peregrinos alrededor, todos emocionados, alguno exhaustos, muchos cojeando, otras,  cantando sanjuaneras,   otras sin poder decir palabra...

No soy especialmente religiosa ni mucho menos pero cuando pasas ante el Santo, sientes una gratitud que te envuelve.  



Yo particularmente,  solo pude decirle GRACIAS , por mis compañeros de camino, absolutamente extraordinarios, valientes, cariñosos, alegres, perseverantes, luchadores, divertidos, fuertes y generosos. El Camino ha sido posible por vosotros.

 GRACIAS Toño, también por tu grandísima generosidad Nos hiciste Pontevedra más preciosa de lo que ya es. Gracias también por la cena en Santiago. Nunca olvidaremos los manjares gallegos de la mejor calidad que nos hiciste disfrutar. Aunque lo mejor sin duda fue tu compañía, para alguien para el que sin lugar a dudas su tiempo es oro. Mil gracias de corazón.

 GRACIAS Ana compañera por estar al otro lado. Espero poder estar yo también para cuando lo hagas tú. Gracias por esas sanjuaneras que llevaron a Soria hasta el mismísimo centro de la plaza.

 GRACIAS Tere por regalarnos las credenciales. Te aseguro que la mía la guardaré como si de oro en polvo se tratara. 

GRACIAS también a Ana, mi amiga del alma y PERDÓN también para ella, ella sabe porqué.


No creo que después de la experiencia, seas mejor persona ni nada de eso. Pero lo que sí creo, es que te embarga una sensación de plenitud y de magia maravillosa. Espero de corazón volver a vivirlo. 

Ya sabes te toca a ti acompañarme, quiero volver a Fisterra y Muxía esta vez andando. 

 

 

                                    La ermita de la Virgen de la Barca es para disfrutarla unas horas como poco.



                                        Fisterra, donde pensaban que acababa la tierra, y pa mí que sí.


                       CAMINANTE, NO HAY CAMINO. EL CAMINO ES MUCHO MÁS.


viernes, 15 de abril de 2022

DE TI DEPENDE

"Después de todo, todo ha sido nada,
a pesar de que un día lo fue todo.
Después de nada, o después de todo
supe que todo no era más que nada.

Grito «¡Todo!», y el eco dice «¡Nada!».
Grito «¡Nada!», y el eco dice «¡Todo!».
Ahora sé que la nada lo era todo,
y todo era ceniza de la nada.

No queda nada de lo que fue nada.
(Era ilusión lo que creía todo
y que, en definitiva, era la nada).

Qué más da que la nada fuera nada
si más nada será, después de todo,
después de tanto todo para nada."

(José Hierro)


Y resulta que no, que no es cierto que después de tanto, todo para nada. Al final todo fue para todo. Porque así tenía que ser, y porque lo que creí que era la nada, era justamente el comienzo del TODO. Y dónde sólo veía nada, era mi vista la que fallaba. Únicamente debí ponerme las gafas con la graduación adecuada.

Y la vida, como la naturaleza, te sorprende y te enseña. En todos los tratados sobre la felicidad, te recomiendan contacto con la naturaleza. Cuánto más salgo a ella, más lo comprendo. 

Hoy alguien me ha enseñado un fuerte roble que parece romper una roca por la mitad. Quizás no es así, pero lo parece. Lo que es absolutamente indudable es la fuerza de la naturaleza. 


Como la que tienes tú en tu interior. Y muchas veces ni siquiera lo sabes. Pero es esa fuerza la que te hace salir de la nada, y ponerte justo encima de ese todo. 

Sigues aprendiendo de la naturaleza y paseando por allí descubres un tejo. Un precioso árbol que busca cobijo entre otras dos rocas. 

Y te quedas sin palabras, solo respiras y sigues aprendiendo.  Te llevan a otro rincón y ves lo que parece un dolmen. ¿Un dolmen? Quién sabe, cómo llegó esa gran roca a posarse con esa precisión sobre las otras. Quizás salieron de la nada y se han convertido ahora en todo un todo. 

Viene muy bien pasearse por esta grandeza, es bueno que se te recuerde que eres pequeñito. 


Que solo eres un punto en ese todo. Y que aunque te sientas en el todo, todo puede volver a ser nada. Así que por favor, colecciona momentos de esos infinitos, cuantos más mejor. Momentos de esos que llenan tu vida con el todo. Que matan vacíos, que te hacen ver lo afortunado que eres. 

De ti en gran parte depende, solo tienes que saber mirar. La belleza no está tanto en el lugar, como en los ojos que la miran. Y ayuda mucho, pero mucho, caminar con quien sepa verla como tú.

GRACIAS MIL POR ENSEÑARME TANTA BELLEZA. 

miércoles, 3 de noviembre de 2021

LA ISLA BONITA

 

"SENDEROS QUE TOCAN EL CIELO”

“El espectáculo, en su conjunto, es de una belleza acongojante"

La isla bonita,  vaya si es bonita!!! Para los que la conocéis no tengo nada que explicaros , para los que no, os diré que es una mezcla  paisajística de otras islas canarias y sin embargo es extraordinariamente única. El Parque Natural de la Caldera de Taburiente es todo un espectáculo de grandeza impresionante, la laurisilva es una especie de isla tropical infinita en millones de tonos verdes, sus playas negras con esa mar tan tremendamente turquesa, así como sus piscinas naturales del Charco Azul y La Fajana, son conjuntos cromáticos de mis azules favoritos que regalan calma y paz al visitante. Por no hablar de Santa Cruz de la Palma, pasear por sus calles te envuelve en ambiente habanero, sus casas indianas y sus balcones, y la carabela al final, te hacen sentir en otro país, en otro mundo.




 




                                       


Desde su playa se ve el Teide en los días claros.

No he visto todo, ni mucho menos. Me hubiera quedado mucho más. Recomendados por una de mis personas favoritas, fuimos al Puerto de Punta Gorda, pensando que era un puerto para barcos, nos medio desesperamos bajando por una carretera infernal. En realidad  era un puerto de los de montaña  que te llevaba al mar y la sorpresa fue mayúscula al descubrir el maravilloso espectáculo que una vez más nos sorprendía,  al llegar abajo. Yo que soy mujer de acantilados, creo que ha sido uno de los más inquietantes y fascinantes que vi nunca.


 Claro que después el hecho de tener que subir los 460 escalones que había bajado, me recordó que acababa de cumplir 53 añitos y que estoy viejita.

También he disfrutado de uno de los atardeceres más enigmáticos de mi vida en la zona de los volcanes de San Antonio y Teneguía. Así como de unos fabulosos amaneceres en los Cancajos, que guardaré como un tesoro siempre en mi alma.



Pero resulta que hace más de mes y medio, en este lugar absolutamente paradisíaco, ruge la tierra, y un monstruo de fuego, cenizas, lava que además escupe grandes piedras incandescentes sin cesar está destrozando las vidas de gentes de paz.

Cuando organizamos el viaje, nadie nos hubiera podido predecir catástrofe de tal magnitud. Aún así decidimos ir por varios motivos, no nos dejamos llevar por el miedo y sí por la capacidad de observación, por las ganas de conocer esta isla cuya belleza se me había descrito, pero que  te sorprende y supera cualquier expectativa. 

Comentarios del tipo de "cómo se te ocurre ir allí, con lo que están sufriendo los pobres" no me influyeron en absoluto. 

Hablamos con un par de palmeros. Una chica propietaria de un taller de coches, afectada personalmente nos contó con todo lujo de detalles por lo que estaba pasando, y sobra decir que el drama que están sufriendo es totalmente desproporcionado y absolutamente injusto. Cómo lo es la vida , a veces a gran escala, siempre en más ocasiones de las que nadie quisiera. Y cómo decía mi padre, al que toca, toca.

Lamento profundamente por lo que están pasando. Gentes sencillas que cuidan sus plantaciones de plátanos al lado del mar, en algunos casos sobre fajanas de volcanes anteriores.


Pues también como nos dijo otro palmero, el carácter humano es resiliente. Nos comentaba que hace 50 años que  erupcionó el Teneguía y cuando todo pasó, la gente volvió a construir en esa misma zona." Los palmeros somos así, decía".

Cuando estás frente al monstruo que ruge y escupe toneladas de lava sin cesar, te sientes muy muy pequeña. La tierra te recuerda que no eres nada. Que el ser humano tan poderoso, resolutivo, imaginativo, no es nada, Y que absolutamente nada se puede hacer ante la furia de la naturaleza.

Ánimo y fuerza a todos los palmeros. Mucha paciencia y que no pierdan ese espíritu de reconstrucción. 

Yo, desde luego, si la vida me da otra oportunidad volveré. Me he quedado por ver muchos parajes y quiero enseñar a mis hijos lo que se siente cuando subes al Roque de los Muchachos y ves un mar de nubes, otras islas, las montañas de la Caldera y un cielo único casi tan bonito como el de mi Madrigal

                               








Cuánto más viajo, más quiero. Viajar es enriquecedor, cuánto menos. Viene muy bien a veces sentirse pequeñito, que se te recuerde que no eres el centro de nada. Que en realidad no eres nada. Y para eso, entre otras muchas cosas es importante salir.

Como escuché el otro día de un sabio " Un paisaje es un lugar y su imagen. Las dos cosas, la imagen puede ser cultural. Puede ser de muy diversos tipos, una imagen científica. Por allí pasa un río, por allí puede haber una meseta, allí hay una ermita románica que remite al hombre y a la historia. Hay naturaleza y hay historia pero hay también percepción. El paisaje es pedagogo. El paisaje es maestro, es el verdadero maestro. Y es también un enseñar a saber ver, a saber mirar. Eso se aprende, igual que por ejemplo se aprende a oír música. Es una cosa que se puede enseñar y se puede aprender. Entonces hay que saber enseñar a mirar. Hay una trastienda que no solo es la praxis sino que habita en el hombre de una forma absolutamente natural, que es el acercamiento al paisaje y a la naturaleza con el espíritu."

Gracias por decirme que yo sé enseñar a mirar. Si fuera cierto que lo hago, no dudéis  que lo  hago aprendiendo.

En el mirador de la iglesia de Tajuya había una vista muy reveladora. De un lado se divisaba un atardecer, una preciosa puesta de sol, de esas naranjas con la mar en calma. Te enganchaba mirar cómo se iba poniendo el sol en esas aguas que parecían un espejo de luz. Y al otro lado, apenas sin girar la cabeza, el humo incesante, la lava incandescente y ese rugir que tardaré tiempo en quitarme de mi cabeza. La vida es un eterno contraste. 

Esperemos que pase pronto el horror allí. Aquello es precioso y así debe seguir siendo. 







domingo, 25 de julio de 2021

Dé GRACIAS

 "Cuando la mente quiera quejarse, haga lo contrario: Dé gracias" 

Qué fácil es decirlo, me diréis, a mí que me gustan las frases con buenos consejos y soy la primera que no me las aplico. Aunque es cierto que lo intento y a veces lo consigo. En días como hoy en fines de semana como estos, dar gracias es lo menos que puedo hacer.

Es bien sabido por todos los que me conocéis, que me apasionan los viernes. Desde aquellos años de mi infancia en los que ponían en tv el 1, 2, 3.  Pero, claro para quienes nos apasionan lo viernes, los domingos por la tarde son aborrecibles. Pero yo hoy, voy a aplicarme la frase del título de la entrada y voy a dar gracias. 

Mi madre nos decía a menudo que disfrutemos mucho los momentos felices, porque los malos vienen solos. Y es absolutamente cierto que es así. Esa frase no acababa de gustarme mucho porque te recordaba que lo bueno no dura siempre. Y soy de las personas que piensan que los buenos hay que crearlos. Es posible hacerlo, además sin demasiado esfuerzo.

Después de un maravillosos fin de semana como este, llega el domingo por la noche y yo solo puedo dar gracias. 

Gracias, porque aunque no haya sido como siempre, al lado de nuestro maravilloso Duero sino en una silla dura de madera en un patio de instituto y con mascarilla, se celebre EL ENCLAVE DEL AGUA . Y haber podido escuchar en directo a Gisele Jackson quien consiguió erizarme la piel durante más de hora y media con una voz increíble y el sonido magistral de sus músicos. Desde luego fue todo un privilegio comenzar el finde así.


Gracias, por hacerme del sábado un día magnífico. Incluso con la compra semanal que es tan pesada y que fue hasta divertida porque me acompañaste tú mi niña y lo pasamos  genial comprando. Cómo puede hacerse divertida una tarea, fue ejemplo el sábado  por la mañana.

Gracias por seguir queriendo venir conmigo a leer al pantano, dónde se ven unos cielos increíbles y hago de todo menos leer. 



Gracias, por insistir en que vaya a verte y nos des un rato buenísimo en Abejar recordando anécdotas de hace 25 años cuando vivíamos juntas. Tú me llevaste a conocer nuestra preciosa Laguna Negra  hace 27 años, todo un paraíso soriano que me enamoró para siempre. Gracias de corazón, por llevarnos a comer a una terraza chula y pedir que volvamos. Te aseguro que lo haremos. 

Gracias,  a ti por esa tortilla tan ricaPor poner el canal de tv que no gusta a nadie pero que tiene mayor audiencia,  por mí. Por llevarme hoy, domingo por la tarde, horrible domingo por la tarde ,a pueblos cuyo cartel he visto más de 3.000 veces y  en los que nunca había deparado (ya me vale) y convertirme el terrorífico y horrible domingo por la tarde en un momento infinito. Mira que lo tenías difícil, pero que lo hayas conseguido es una prueba más de que los instantes geniales a veces hay que crearlos. 

Preciosa la iglesia de Valdegeña, unas vistas maravillosas y un pueblo con encanto. 





O esa torre en Masegoso que parecía que había desaparecido entre los árboles y me ha recordado a una aldea de esas francesas en las que aparecían Astérix y Obélix. Qué bonito todo !!!( va por ti Pilita).








 Y a estas horas, en este momento, domingo por la noche, no pararía de quejarme... y sin embargo solo puedo dar GRACIAS.

Hacedme caso. Dad gracias. Todos tenemos motivos para ello. Mil gracias a todos por leerme y que tengáis una bonita semana.




domingo, 13 de junio de 2021

Cuando una excursión lo tiene absolutamente TODO.

 "HAY LUGARES DONDE UNO SE QUEDA, Y LUGARES QUE QUEDAN EN UNO"

Os he dicho en más de una ocasión que no importa “el lugar”, sino el “con quien”.

Pero eso no es del todo cierto. Hay lugares que nada más verlos te llevan a otros tiempos, o te transmiten una paz inusual, por el devenir de sus aguas. O te enseñan luz reflejada en cada una de sus piedras de siglos pasados. Desde luego, el “DONDE “es tan importante, si cabe como” CON QUIEN”.

Sobre todo, si esa persona te lleva con su ilusión por compartir, con una generosidad extrema por regalar belleza. Cuando me medio reprocha a mí por ser intensa, y resulta que él lo es tanto o más. Y se entusiasma con mi entusiasmo.

Hoy ha sido uno de esos días que te colman de inmensidad. Si en una excursión hay un castillo medio derruido, una bella iglesia mudejar construida sobre una roca,  una cascada que te invita a ser escuchada tanto como observada, y un puente… ¿Quién dio más? Hoy ha sido una excursión absolutamente perfecta.

 












La vida te enseña, decía mi padre. Yo lo escuchaba con mis ojos de niña curiosa, y me preguntaba, qué querría decir eso. Y resulta que cuando pasan los años de modo inexorable, te das cuenta de lo que quería decir. En más de las ocasiones que me hubiera gustado, me he negado a aprender la lección. Entonces, la vida, que es muy perra y testaruda, comienza la lección de cero para que la aprendas la próxima vez, y ¡ ay de ti! cómo no lo hagas, porque volverá a enseñarte, esta vez ya  dándote capones en la cabeza como me hacia la maestra Doña Obdulia en Madrigal, cuando no era capaz de distinguir filas de columnas.

Hay que dejarse enseñar, hay que aprender a perder, cosa que también decía mi padre, cuando me ganaba a las damas, partida tras partida, y mi madre le hacía señas para que me dejara ganar y él decía: “que no Tea, que no. Que tienen que aprender a perder”.

Es jodido eso de perder. Desde luego. Pero como la vida, que efectivamente es tan perra a veces, también puede ser sumamente generosa y magnánima en otras, no cesa de enseñar. Y entonces una vez, no se sabe muy bien porqué halo del destino, aprendes la lección. De corrido, enterita. Y te encanta. Y desde lo alto del enésimo castillo que subes en el ultimo año de pandemia, descubres emociones nuevas, llenas de paz, de alegría, de intensidad y de ganas.

EL SECRETO, QUERIDOS AMIGOS, ESTÁ EN LAS GANAS. No las perdáis nunca, por favor, Nunca sin ganas.

Hoy mi querida Patri te llevo a Bijuesca y Berdejo. Espero que te gusten.

Feliz semana todos.