miércoles, 3 de noviembre de 2021

LA ISLA BONITA

 

"SENDEROS QUE TOCAN EL CIELO”

“El espectáculo, en su conjunto, es de una belleza acongojante"

La isla bonita,  vaya si es bonita!!! Para los que la conocéis no tengo nada que explicaros , para los que no, os diré que es una mezcla  paisajística de otras islas canarias y sin embargo es extraordinariamente única. El Parque Natural de la Caldera de Taburiente es todo un espectáculo de grandeza impresionante, la laurisilva es una especie de isla tropical infinita en millones de tonos verdes, sus playas negras con esa mar tan tremendamente turquesa, así como sus piscinas naturales del Charco Azul y La Fajana, son conjuntos cromáticos de mis azules favoritos que regalan calma y paz al visitante. Por no hablar de Santa Cruz de la Palma, pasear por sus calles te envuelve en ambiente habanero, sus casas indianas y sus balcones, y la carabela al final, te hacen sentir en otro país, en otro mundo.




 




                                       


Desde su playa se ve el Teide en los días claros.

No he visto todo, ni mucho menos. Me hubiera quedado mucho más. Recomendados por una de mis personas favoritas, fuimos al Puerto de Punta Gorda, pensando que era un puerto para barcos, nos medio desesperamos bajando por una carretera infernal. En realidad  era un puerto de los de montaña  que te llevaba al mar y la sorpresa fue mayúscula al descubrir el maravilloso espectáculo que una vez más nos sorprendía,  al llegar abajo. Yo que soy mujer de acantilados, creo que ha sido uno de los más inquietantes y fascinantes que vi nunca.


 Claro que después el hecho de tener que subir los 460 escalones que había bajado, me recordó que acababa de cumplir 53 añitos y que estoy viejita.

También he disfrutado de uno de los atardeceres más enigmáticos de mi vida en la zona de los volcanes de San Antonio y Teneguía. Así como de unos fabulosos amaneceres en los Cancajos, que guardaré como un tesoro siempre en mi alma.



Pero resulta que hace más de mes y medio, en este lugar absolutamente paradisíaco, ruge la tierra, y un monstruo de fuego, cenizas, lava que además escupe grandes piedras incandescentes sin cesar está destrozando las vidas de gentes de paz.

Cuando organizamos el viaje, nadie nos hubiera podido predecir catástrofe de tal magnitud. Aún así decidimos ir por varios motivos, no nos dejamos llevar por el miedo y sí por la capacidad de observación, por las ganas de conocer esta isla cuya belleza se me había descrito, pero que  te sorprende y supera cualquier expectativa. 

Comentarios del tipo de "cómo se te ocurre ir allí, con lo que están sufriendo los pobres" no me influyeron en absoluto. 

Hablamos con un par de palmeros. Una chica propietaria de un taller de coches, afectada personalmente nos contó con todo lujo de detalles por lo que estaba pasando, y sobra decir que el drama que están sufriendo es totalmente desproporcionado y absolutamente injusto. Cómo lo es la vida , a veces a gran escala, siempre en más ocasiones de las que nadie quisiera. Y cómo decía mi padre, al que toca, toca.

Lamento profundamente por lo que están pasando. Gentes sencillas que cuidan sus plantaciones de plátanos al lado del mar, en algunos casos sobre fajanas de volcanes anteriores.


Pues también como nos dijo otro palmero, el carácter humano es resiliente. Nos comentaba que hace 50 años que  erupcionó el Teneguía y cuando todo pasó, la gente volvió a construir en esa misma zona." Los palmeros somos así, decía".

Cuando estás frente al monstruo que ruge y escupe toneladas de lava sin cesar, te sientes muy muy pequeña. La tierra te recuerda que no eres nada. Que el ser humano tan poderoso, resolutivo, imaginativo, no es nada, Y que absolutamente nada se puede hacer ante la furia de la naturaleza.

Ánimo y fuerza a todos los palmeros. Mucha paciencia y que no pierdan ese espíritu de reconstrucción. 

Yo, desde luego, si la vida me da otra oportunidad volveré. Me he quedado por ver muchos parajes y quiero enseñar a mis hijos lo que se siente cuando subes al Roque de los Muchachos y ves un mar de nubes, otras islas, las montañas de la Caldera y un cielo único casi tan bonito como el de mi Madrigal

                               








Cuánto más viajo, más quiero. Viajar es enriquecedor, cuánto menos. Viene muy bien a veces sentirse pequeñito, que se te recuerde que no eres el centro de nada. Que en realidad no eres nada. Y para eso, entre otras muchas cosas es importante salir.

Como escuché el otro día de un sabio " Un paisaje es un lugar y su imagen. Las dos cosas, la imagen puede ser cultural. Puede ser de muy diversos tipos, una imagen científica. Por allí pasa un río, por allí puede haber una meseta, allí hay una ermita románica que remite al hombre y a la historia. Hay naturaleza y hay historia pero hay también percepción. El paisaje es pedagogo. El paisaje es maestro, es el verdadero maestro. Y es también un enseñar a saber ver, a saber mirar. Eso se aprende, igual que por ejemplo se aprende a oír música. Es una cosa que se puede enseñar y se puede aprender. Entonces hay que saber enseñar a mirar. Hay una trastienda que no solo es la praxis sino que habita en el hombre de una forma absolutamente natural, que es el acercamiento al paisaje y a la naturaleza con el espíritu."

Gracias por decirme que yo sé enseñar a mirar. Si fuera cierto que lo hago, no dudéis  que lo  hago aprendiendo.

En el mirador de la iglesia de Tajuya había una vista muy reveladora. De un lado se divisaba un atardecer, una preciosa puesta de sol, de esas naranjas con la mar en calma. Te enganchaba mirar cómo se iba poniendo el sol en esas aguas que parecían un espejo de luz. Y al otro lado, apenas sin girar la cabeza, el humo incesante, la lava incandescente y ese rugir que tardaré tiempo en quitarme de mi cabeza. La vida es un eterno contraste. 

Esperemos que pase pronto el horror allí. Aquello es precioso y así debe seguir siendo. 







domingo, 25 de julio de 2021

Dé GRACIAS

 "Cuando la mente quiera quejarse, haga lo contrario: Dé gracias" 

Qué fácil es decirlo, me diréis, a mí que me gustan las frases con buenos consejos y soy la primera que no me las aplico. Aunque es cierto que lo intento y a veces lo consigo. En días como hoy en fines de semana como estos, dar gracias es lo menos que puedo hacer.

Es bien sabido por todos los que me conocéis, que me apasionan los viernes. Desde aquellos años de mi infancia en los que ponían en tv el 1, 2, 3.  Pero, claro para quienes nos apasionan lo viernes, los domingos por la tarde son aborrecibles. Pero yo hoy, voy a aplicarme la frase del título de la entrada y voy a dar gracias. 

Mi madre nos decía a menudo que disfrutemos mucho los momentos felices, porque los malos vienen solos. Y es absolutamente cierto que es así. Esa frase no acababa de gustarme mucho porque te recordaba que lo bueno no dura siempre. Y soy de las personas que piensan que los buenos hay que crearlos. Es posible hacerlo, además sin demasiado esfuerzo.

Después de un maravillosos fin de semana como este, llega el domingo por la noche y yo solo puedo dar gracias. 

Gracias, porque aunque no haya sido como siempre, al lado de nuestro maravilloso Duero sino en una silla dura de madera en un patio de instituto y con mascarilla, se celebre EL ENCLAVE DEL AGUA . Y haber podido escuchar en directo a Gisele Jackson quien consiguió erizarme la piel durante más de hora y media con una voz increíble y el sonido magistral de sus músicos. Desde luego fue todo un privilegio comenzar el finde así.


Gracias, por hacerme del sábado un día magnífico. Incluso con la compra semanal que es tan pesada y que fue hasta divertida porque me acompañaste tú mi niña y lo pasamos  genial comprando. Cómo puede hacerse divertida una tarea, fue ejemplo el sábado  por la mañana.

Gracias por seguir queriendo venir conmigo a leer al pantano, dónde se ven unos cielos increíbles y hago de todo menos leer. 



Gracias, por insistir en que vaya a verte y nos des un rato buenísimo en Abejar recordando anécdotas de hace 25 años cuando vivíamos juntas. Tú me llevaste a conocer nuestra preciosa Laguna Negra  hace 27 años, todo un paraíso soriano que me enamoró para siempre. Gracias de corazón, por llevarnos a comer a una terraza chula y pedir que volvamos. Te aseguro que lo haremos. 

Gracias,  a ti por esa tortilla tan ricaPor poner el canal de tv que no gusta a nadie pero que tiene mayor audiencia,  por mí. Por llevarme hoy, domingo por la tarde, horrible domingo por la tarde ,a pueblos cuyo cartel he visto más de 3.000 veces y  en los que nunca había deparado (ya me vale) y convertirme el terrorífico y horrible domingo por la tarde en un momento infinito. Mira que lo tenías difícil, pero que lo hayas conseguido es una prueba más de que los instantes geniales a veces hay que crearlos. 

Preciosa la iglesia de Valdegeña, unas vistas maravillosas y un pueblo con encanto. 





O esa torre en Masegoso que parecía que había desaparecido entre los árboles y me ha recordado a una aldea de esas francesas en las que aparecían Astérix y Obélix. Qué bonito todo !!!( va por ti Pilita).








 Y a estas horas, en este momento, domingo por la noche, no pararía de quejarme... y sin embargo solo puedo dar GRACIAS.

Hacedme caso. Dad gracias. Todos tenemos motivos para ello. Mil gracias a todos por leerme y que tengáis una bonita semana.




domingo, 13 de junio de 2021

Cuando una excursión lo tiene absolutamente TODO.

 "HAY LUGARES DONDE UNO SE QUEDA, Y LUGARES QUE QUEDAN EN UNO"

Os he dicho en más de una ocasión que no importa “el lugar”, sino el “con quien”.

Pero eso no es del todo cierto. Hay lugares que nada más verlos te llevan a otros tiempos, o te transmiten una paz inusual, por el devenir de sus aguas. O te enseñan luz reflejada en cada una de sus piedras de siglos pasados. Desde luego, el “DONDE “es tan importante, si cabe como” CON QUIEN”.

Sobre todo, si esa persona te lleva con su ilusión por compartir, con una generosidad extrema por regalar belleza. Cuando me medio reprocha a mí por ser intensa, y resulta que él lo es tanto o más. Y se entusiasma con mi entusiasmo.

Hoy ha sido uno de esos días que te colman de inmensidad. Si en una excursión hay un castillo medio derruido, una bella iglesia mudejar construida sobre una roca,  una cascada que te invita a ser escuchada tanto como observada, y un puente… ¿Quién dio más? Hoy ha sido una excursión absolutamente perfecta.

 












La vida te enseña, decía mi padre. Yo lo escuchaba con mis ojos de niña curiosa, y me preguntaba, qué querría decir eso. Y resulta que cuando pasan los años de modo inexorable, te das cuenta de lo que quería decir. En más de las ocasiones que me hubiera gustado, me he negado a aprender la lección. Entonces, la vida, que es muy perra y testaruda, comienza la lección de cero para que la aprendas la próxima vez, y ¡ ay de ti! cómo no lo hagas, porque volverá a enseñarte, esta vez ya  dándote capones en la cabeza como me hacia la maestra Doña Obdulia en Madrigal, cuando no era capaz de distinguir filas de columnas.

Hay que dejarse enseñar, hay que aprender a perder, cosa que también decía mi padre, cuando me ganaba a las damas, partida tras partida, y mi madre le hacía señas para que me dejara ganar y él decía: “que no Tea, que no. Que tienen que aprender a perder”.

Es jodido eso de perder. Desde luego. Pero como la vida, que efectivamente es tan perra a veces, también puede ser sumamente generosa y magnánima en otras, no cesa de enseñar. Y entonces una vez, no se sabe muy bien porqué halo del destino, aprendes la lección. De corrido, enterita. Y te encanta. Y desde lo alto del enésimo castillo que subes en el ultimo año de pandemia, descubres emociones nuevas, llenas de paz, de alegría, de intensidad y de ganas.

EL SECRETO, QUERIDOS AMIGOS, ESTÁ EN LAS GANAS. No las perdáis nunca, por favor, Nunca sin ganas.

Hoy mi querida Patri te llevo a Bijuesca y Berdejo. Espero que te gusten.

Feliz semana todos.

martes, 29 de diciembre de 2020

Nochevieja 2020

 "Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar a partir de ahora y hacer un nuevo final"


Parece ser que llega el momento como mandan los cánones, de hacer balance. Resulta que en realidad es para lo que sirve esto de contar las 12 uvas, o al menos es mi impresión. Poner alegres expectativas y proyectos en comenzar de nuevo. Hacernos creer que todo tiene un fin y un comienzo y que toca ilusionarse. Aunque realmente, y esto suene un poco duro, todo siga igual el día 1 que el día 31. Pero bueno, toca recapitular. Y cuando llega este momento, es como si una se sintiera un poco culpable porque después de que ha sido un año tan absolutamente nefasto a nivel general, a nivel personal no lo ha sido tanto. Desde luego , he tenido años bastante peores en lo que se refiere a lo personal.

Por supuesto empezar el año perdiendo a tu padre es una de las cosas peores que pueden pasarte, pero este dolor tan intenso y brutal que supuso su marcha incluso se mitigó un poco, "muy poco " cuando apareció la pandemia y te enseñó  de bruces a valorar  cada segundo de lo que pudiste pasar con él, de poder decirle cuánto le querías, poder despedirte, compartir con él alguno de sus últimos momentos. Estuvimos allí turnándonos como supimos, unos más lejos, otros más cerca, pero todos allí. Y hacíamos lo que podíamos y como podíamos, nos organizamos con nuestra mejor voluntad, la de todos que era la de poder estar a su lado. Y resulta que pocas semanas después muchas personas, demasiadas, no pudieron ser tan afortunadas. Lo lamento profundamente, pues considero que efectivamente esos últimos días fueron fundamentales para mí, y que todo el mundo debiera tener derecho a ello. Y siento que amigos y conocidos no tuvieran esa oportunidad, incluso lo lamento por todas aquellas personas  aún sin conocerlas, que no pudieron hacerlo con sus seres tan queridos. Soy capaz de empatizar con todos ellos.

Hace hoy justo un año que besé a mi gran padre por ultima vez. Mis hijos y yo estuvimos bromeando con él. Siempre tenía un momento para el humor. Le dije que se viniera a Soria conmigo, que condujera él que estaba ya harta de tantos kms de conductora y que quería ser por fin copiloto. Se echó a reír. Le dimos abrazos y besos, tenía muy buen aspecto, le dije que volvería después de Reyes, pero ya no fue posible. Si, hace hoy justo un año.

Por otro lado, como decía al principio a nivel personal, yo que no soy de bares ni de salir por la noche, que hayan cerrado las discotecas, la verdad , para mi el 2020  en esto en concreto, ha sido igual que el 2019, bueno en realidad que los últimos veinte años en los que no he pisado ni una sola.

Pude viajar, desde luego no tanto como me hubiera gustado, no pudimos irnos a una ciudad europea que era nuestra ilusión, pero bueno, fuimos al Norte y vimos unos acantilados espectaculares y mi hija me hizo la mejor foto del año y resulta que si se consiguió fue gracias a que mi hijo me acompañó. Y ese momento fue maravilloso.


O cuando en el Sur vimos una gran luna llena asomar por la playa y lo pasamos increíblemente. Yo  como una niña sorprendida que nunca había visto una luna meterse en el mar, pues sigo teniendo intacta mi capacidad de sorpresa.

Además este año me llevaron a Peñalcazar que me fascinó, paseé bajo el influjo de la luna llena por las calles empedradas de Medinaceli, disfruté de dos noches mágicas que fueron absolutamente insustituibles y que seguramente no vuelvan a repetirse, esto solo a modo de ejemplo a destacar.

Así que este año 2020, que ha traído una pandemia brutal y que es verdad que ha sido duro, terrible, absolutamente anómalo, oscuro y confuso, intento darlo la vuelta y ver los momentos positivos que también los ha habido. Desde luego no se me ocurriría pasar el confinamiento mejor de lo que lo he pasado,  porque estuve con mis niños y  disfrutamos un montón. Todo fue armonía y satisfacción en esas semanas, tuvieron una madre que cocinaba, para variar y pudieron disfrutar de mí sin prisas y yo de ellos y ellos entre sí, cosa que habitualmente no pasa , pues están siempre enfrascados cada uno en sus líos y sus historias. Así que ese confinamiento para mí fue , podría decir hasta enriquecedor, en calma, en tiempo compartido con los mios. Paseamos mucho por los alrededores de la urbanización. A veces con un limite asfixiante más en lo psicológico que en lo real, pues somos unos auténticos afortunados viviendo en un entorno natural y precioso. Al final del mismo ya comenzábamos un poco a enloquecer analizando las normas que eran confusas y muchas veces contradictorias, así que cuando por fin llegó la pequeña libertad de poder moverse por la provincia, no paramos. Subimos hasta la laguna de Cebollera y vimos castillos, torres y lugares encantadores que ni siquiera conocíamos como Moñux o Monteagudo de las Vicarias (la guerra que di hasta conocerlo). Volvimos a Urbión a ver el chorrillo insignificante ese cómo nace el Duero. Y bueno, no era Noruega pero lo pasamos muy bien. Es la realidad, ha habido muchos momentos extraordinarios este año. Alguno incluso sublime.

Eso no quita que lamente profundamente y de corazón que tantas y tantas personas perdieran a sus seres queridos como yo pero ellos ni siquiera pudieran despedirse. 

O tantos y tantos que se han quedado sin trabajo o que tienen mucho miedo a perderlo. 

Así que brindemos por un año nuevo en  el que no vuelva a pasar nada de todo esto, pues llega también el momento de los buenos deseos. 

Ojalá se os cumplan todos y cada uno de ellos este próximo año.

Con mis mejores deseos. 

¡FELIZ AÑO NUEVO!

viernes, 9 de octubre de 2020

ESO QUE TÚ ME DAS

 "Pasamos mucho tiempo ganandonos la vida, pero no el suficiente tiempo viviéndola." Teresa de Calcuta



Ahora que llega el otoño, época de nostalgias y de mis colores favoritos, me paro a pensar un poco, que hacerlo en exceso no es bueno, pero si lo practicas de vez en cuando es hasta recomendable.


Y en estos pensamientos, que resulta  giran cada vez más en positivo (sin perder de vista la dura realidad que nos rodea) obtengo bastantes conclusiones.


Estuve viendo el documental que hizo Évole a Pau Donés, y aunque el discurso de  Pau es de sobra conocido por todos en su última etapa, el documental, durísimo por el momento, es un canto a la vida que os recomiendo a todos.

Su última canción "Eso que tú me das"  llena de agradecimiento, es un regalo maravilloso para hacernos unos a otros.

Cómo os he dicho otras veces, en la vida hay que ser agradecido. Pau nos dio una lección sobre el agradecimiento, pero sobre todo una lección de VIDA.

No puedo estar más de acuerdo con él. La vida es solo una, nadie me va a convencer de lo contrario. Y cuanto más mayor me voy haciendo, con la putada de envejecer que eso conlleva, más en paz me siento.  Más agradecida me siento y más y más quiero vivir. Más quiero viajar ( mi querido compañero Angel dice que me parezco a Dora la exploradora), y más quiero abrazar, ahora precisamente que este jodido virus nos lo impide.


Creo que también fue la madre Teresa quien dijo "no dejes que alguien se aparte de ti sin que se vaya un poquito más feliz". ¿Qué tal si lo practicamos un poco?


A veces se nos olvida que efectivamente , lo que hay es lo que hay, y no nos queda más que aceptarlo, pero lo que es más importante, sí hay algo que podemos hacer, y esto es manejar la actitud respecto a lo que esté ocurriendo (¿verdad Anita?).


La entrada de hoy va dedicada en especial a un amigo maravilloso, a un ser extraordinario que lo está pasando especialmente mal.

Como sabemos los que somos ya talluditos, la vida tiene momento muy difíciles, puede en alguna ocasión ser realmente puta, pero mi querido amigo, hoy es VIERNES.

Imagínate, VIERNEESSSSSS!!  y por si faltaba poco, el Duero está espectacular.  Y como tú muy bien dices, al final todo saldrá bien, y si no es así, es que aún no es el final.


Disfruta cada segundo con la gente que te queremos, a aquellos que no te quieren, pues como dicen en mi pueblo "que Dios les dé tanta salud, como descanso dejan".

A mí me ha costado un poquito aprender eso, pues soy dura de mollera, pero creo y espero de corazón, estar aún a tiempo de  practicarlo y disfrutarlo. Y no voy a dejar que nada ni nadie me quiten hoy esta sonrisa.

FELIZ FIN DE SEMANA LARGO A TODOS.

martes, 8 de septiembre de 2020

MI BUCLE SIN FIN

 "A veces va y resulta que..."



Gracias Ibiricu, gracias Tere, gracias Ana, gracias David, gracias Ángel, gracias Ricardo...

Cuando una es adicta, y no puede dejar de serlo, no hay nada que se pueda hacer. Soy un caso perdido pero si no estoy sola en el fango, si no acabo por volverme loca del todo (que bastante ya lo estoy) ha sido por vuestro empeño en hacerme ver lo que no puedo ver. Pero sin vosotros mi propia dependencia, sería sólo eso, una adicción emocional que me hace sentir sola abocada al vacío más inmenso. 

Pero resulta que estáis vosotros. Así que nuevamente me doy por afortunada. No puedo entender la vida sin teneros. Sin contar con vosotros para que me deis esas collejas merecidas. Que escuchéis pacientemente y me mandéis de vez en cuando a la mierda porque agoto al más pintado. 

Si no fuera por mis escapadas, acantilados que me dicen la verdad, mis hijos que me toleran simplemente por amor y por supuesto los amigos incondicionales, mi vida sería simplemente un camino árido lleno de baches, una carrera de obstáculos permanente. Pero resulta que en ocasiones mi hijo me ayuda a llegar a la roca con mejores vistas y mi hija inmortaliza el momento.


Resulta que a veces la Luna llena se guarda en la playa y estáis ahí para verlo conmigo.


Resulta que me acompañas a ver amanecer en la playa sacrificando tu sueño por mí. 

Resulta sorprendente que un desconocido me comprenda como nadie, y me de pautas para encontrarme.  O que un viejo rockero con joven apariencia que viene en una Harley, me lleve correr los Sanfermines y a sentir la presencia de las Brujas de Zurragamurdi.


O a disfrutar de la Trilogía del Baztán en su puente mágico de Elizondo.


La vida, muchas veces resulta que no es lo que queremos; que es mucho mejor. Gracias a todos y por favor a pesar de mi ceguera no ceséis en vuestro empeño (incluso teniéndome en contra) de abrirme los ojos. Os necesito. 

Aunque no os lo parezca son los ojos más que la boca los que están cubiertos. Cuando me quite la venda de los ojos estaré menos ciega y más guapa.



 

Atardecer, Amanecer, Luna llena: Todo eso eres tú para mí.

 “El amanecer es el comienzo de algo hermoso: el día. El atardecer es el comienzo de algo hermoso: la noche”. "Contemplar la luna llena, es cerciorarte de quien llevas en el corazón"


Anda que no han pasado cosas desde que escribí la última vez, un 5 de marzo por el cumpleaños de mi hija.  Apenas 6 meses en los que mi vida y el mundo, el mundo y mi vida, han sufrido de pandemia y varios momentos absolutamente impredecibles.
En lo que se refiere a mí, varios han sido lo vuelcos del corazón, algunos para subir, otros para bajar, que he vivido en estos días. Mucho más bruscos que si me hubiera dado una vuelta con el Dragon Khan en Port Aventura. Hacía mucho tiempo que no me sentía en semejante montaña rusa. 
Miro atrás y recuerdo el momento tan duro de incertidumbre absoluta cuando el presidente del gobierno anunciaba el estado de alarma en el país. Miro atrás y  me sitúo, sin gusto ni olfato, sin poder respirar con comodidad, con mis hijos asustados, mucha fiebre y solos los tres, día tras día mientras llegaban las 20h para salir a aplaudir con la complicidad de la vecina de en frente. Y visualizo de nuevo como un convoy de ambulancias y coches policía pasaban por la puerta con las sirenas a todo trapo, llenándonos de emociones y gratitud. Noticias tristísimas, agobio de todos, incluso miedo. Ausencia de libertad (no poder siquiera pasear cerca de mi Duero), surrealismo, confusión. Llamadas diarias de la gente que me quiere. Vermouth on line. Madre mía!!!
Y después cuando una cree que a pesar de estar a mitad de año,  han pasado ya suficientes cosas, muchas de ellas de las más duras de mi vida, y que su corazón no está preparado para más vendavales emocionales, va y ocurre que vuelves tú y Pedraza se queda sólo en un paseo sencillo, en un recuerdo calmado , comparado con lo vivido ese 27 de julio. ¿Cómo puede una sola persona, provocar a otra, tantas emociones? Pasión absoluta, confianza plena, dolor intenso, paz profunda, felicidad completa, vacío brutal, plenitud. Desde luego emociones encontradas, y algunas de ellas increíblemente maravillosas.
Vuelves y te vas, te vas y vuelves. Y con cada una de estas marchas te llevas parte de mi alma. Pero luego, en contra de todo pronóstico, va y vuelves, y es entonces cuando me devuelves todo eso que te llevaste más grande. Y haces que crezca.
Creo humildemente, que no se puede pedir más a la vida, que ésta te lleve a sentir. Que no pase por ti, desapercibida. Creo que al final, la riqueza es eso. Irte al otro barrio con la sensación de haber vivido plenamente. No me valen las medias tintas, sin duda soy de las personas que prefiere "un poco de MUCHO, de TODO"  a "muchos de UN POCO"-.
Tú eres mi TODO, ha sido brutal sentirte, como siempre, bueno no, como siempre no. MUCHO MÁS QUE SIEMPRE.
Gracias, gracias, gracias. por hacer que la vida merezca la pena. Gracias por darme vida. Gracias por regalarme plenitud. También la que tú sientes. Gracias por volver. No tendré en cuenta que siempre te marchas, porque siempre vuelves.  Y si no lo haces, da igual, quizás sea porque ya ni tú mismo puedes marcharte. Puestas de sol, amanecer, luna llena. ¡Eso eres tú para mí!